Aunque la explanada del Palacio de Bellas Artes fue autorizada como un punto de intercambio sin fines de lucro para que los aficionados completaran el álbum del Mundial de Futbol 2026, el espacio se convirtió en un mercado en el cual se comercializan estampas, tarjetas conmemorativas del Metro, álbumes y otros artículos relacionados con el torneo.
En recorridos hechos el 20 y 22 de julio, La Razón observó la venta de estampas desde 10 hasta los tres mil 200 pesos, según la edición, el material y el jugador.
- El Dato: Las plazas comerciales, así como la Alameda Central y otros espacios también son ocupados para el intercambio de estampas del álbum Panini del Mundial 2026.
“La más cara sería ésta, es la de (Lionel) Messi de las estampas versión Estados Unidos, la tengo en tres mil 200 pesos y ya te viene con su cajita para guardarla. Aquí la metes y tiene imán para que se pueda mirar sin tocarla”, dijo un menor de edad a cargo de un puesto frente a la media luna de Bellas Artes.

En días, la conexión del Metro con Jardín Flotante
La presencia de vendedores ocurre pese a que más de 600 elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana y la Secretaría de Gobierno (Secgob), con apoyo de fuerzas federales, recuperaron el sitio en diciembre de 2024 con un operativo.
- 25 pesos es el precio de un sobre de estampas Panini
Pese a ello y 19 meses después, hay más de 30 puestos de venta donde, sin mostrar precios, se ofertan monedas conmemorativas del Mundial de Futbol, tarjetas de edición especial de Movilidad Integrada e incluso estampas de álbumes Panini anteriores, como los de Sudáfrica 2010, Brasil 2014, Rusia 2018 y Qatar 2022.
Además de la estampa de Lionel Messi, los coleccionistas preguntan por las ediciones estadounidenses de Cristiano Ronaldo, Erling Haaland o Lamine Yamal, las cuales pueden tener fondos dorados o contornos negros, morados, verdes, azules, rojos o blancas; en caso de que un vendedor no tenga un sticker se ofrece a conseguirlo y traerlo, cueste lo que cueste.
- 60 por ciento subió el costo del álbum entre mundiales
Sin embargo, la versión de los trabajadores de Defensa del Espacio Público, adscritos a la Secretaría de Gobierno local, contrasta con lo que ocurre diariamente en la explanada.
“Se supone que ellos tenían tolerancia hasta el Mundial. Tendrían que haberse salido, no tienen permitido estar ahí”, dijo un servidor público a este diario.

En entrevista, la persona trabajadora aseguró que el permiso nunca contempló la venta de mercancía e incluso el intercambio de estampas debió concluir el 19 de julio, último día del Mundial de Futbol 2026.
También reconoció que conoce la situación de venta ilegal de estampas y otros artículos, pero afirmó que tienen limitaciones para actuar, especialmente, porque los comerciantes no exhiben los precios y aseguran que sólo intercambian.

“La consigna era que sólo fuera intercambio de tarjetas de forma lúdica. Si tú te acercas y les preguntas, te dicen: ‘No, esto es intercambio’. ¡Cómo intercambias un álbum vacío? ¡Es venta!”, manifestó.
“No podemos, porque luego ponen derechos humanos. Si nos acercamos, para ellos los estamos violentando. No tenemos otra indicación. En algunos puestos hay niños para que no podamos cuestionarlos. Saben cómo evitar esto”, dijo.

Incluso, la persona servidora pública aseguró que, en varios casos, los comerciantes portan tabletas electrónicas en las cuales llevan el control de su inventario, reciben transferencias y, algunos, cuentan con terminales bancarias.
Durante los recorridos hechos, este diario observó que un gran número de personas que se instala en la explanada desde la mañana lo hacen para vender las calcomanías y, para ello, aceptan los pagos en efectivo, así como vía electrónica.

“Sí te acepto tarjeta. Sí, sin compra mínima”; “terminal no tengo, pero te acepto transferencia”; “yo no tengo terminal, pero si te animas le pido a mi amigo de allá que me preste su terminal”, dijeron distintos comerciantes a este diario.
Varios vendedores reconocieron que no cuentan con un permiso expreso de la Secretaría de Gobierno, aunque afirman que cuentan con una prórroga, la cual no pudieron comprobar a este diario.

Otros ambulantes explicaron que esperan permanecer mientras siga la demanda de coleccionistas.
Algunos asistentes que acuden a Bellas Artes únicamente para intercambiar estampas lamentaron que el espacio perdiera su vocación original.
“Estaba mejor como antes, que era todo puro cambio de las estampas. Se me hace abusivo que anden cobrando hasta 60 pesos cuando debería ser un momento para compartir y por puro amor a la colección”, comentó Leonardo, coleccionista de 40 años.
Mientras los comerciantes ocupan la plancha de Bellas Artes, los grupos pequeños de intercambio están a una de las laterales del recinto, supuestamente por amenazas de los comerciantes “para que no estorbáramos”, dijo Leonardo.
La Razón buscó a la Secretaría de Gobierno para hablar sobre la venta ilegal en un espacio que estaba destinado a ser algo completamente lúdico y sin fines de lucro, pero al cierre de esta edición no hubo respuesta.


