LOS NEGOCIOS asiáticos en la Ciudad de México afectan directamente a los integrantes de 10 comunidades mazahuas, las cuales se traducen en poco más de siete mil personas, sostuvo el representante local del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI), José Luis Castro González.
- 800 Mil personas indígenas se estima que hay en la ciudad
El funcionario afirmó a La Razón que la mayoría de la población mazahua afectada se concentra en la alcaldía Cuauhtémoc, aunque no todos los miembros de estos grupos se dedican exclusivamente a hacer artesanías, ya que algunos de ellos han emprendido sus propios negocios con claras dificultades.
- EL TIP: LA RAZÓN ha documentado que el comercio asiático ahora utiliza edificios del Centro Histórico como bodegas.
“Aquí (en la capital) es complicado, porque muchos dejaron de hacer la artesanía por la competencia y por los productos chinos, aunque también en su comunidad se perdió esta costumbre, pues ya no había la materia prima para hacerlo. Entonces, se han dedicado a la parte de comercio, y ahí también pega esta situación”, explicó el delegado del INPI.

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En total, el representante de la dependencia afirmó que serían, al menos, 20 mil las personas indígenas de varios grupos, las cuales también en la Constitución de la Ciudad de México se reconocen sus derechos al trabajo como artesanos, pero no se han implementado políticas públicas que puedan atender esta problemática y solamente vemos acciones de gobierno que no atienden la problemática en general, pero sí reconocemos que hay un gran avance a las administraciones anteriores.
Al respecto, Castro González aseveró que este fenómeno de desplazamiento comercial inició entre 1997 y 1999 al interior de la ciudad, ya que desde ese periodo se prometió regularizar el comercio indígena capitalino, sin embargo, autoridades locales no consolidaron este proyecto.
“Se supone que a todos los comerciantes en la vía pública se les iban a dar plazas comerciales. De todas esas plazas no hubo ninguna para comunidades indígenas de artesanos. Y eso propició que los empezaran a desalojar del Centro Histórico, que eran sus lugares comunes.
“De ahí empiezan a trasladarse a otros puntos, aunque muchos se quedan en la Cuauhtémoc, pero en la informalidad;que iba a ser un subprograma de atención a comerciantes y artesanos indígenas, que desafortunadamente nunca se cumplió”, recordó el experto.
El titular de la oficina de representación del INPI explicó que, actualmente, se contabilizan poco más de 800 mil personas indígenas en la capital; sin embargo, esta cantidad no contempla potenciales cifras negras, por lo que el monto de comerciantes afectados por mayoristas chinos podría ser mayor.

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