Sábado 19.09.2020 - 00:23

Al menos 5 inician vuelta a la normalidad

Hospitales ya se abren a urgencias no COVID-19

Entre los nosocomios de Xoco y Balbuena ceden 80 camas en las que atendían el virus; ahora servirán para tratar traumas, atropellamientos, heridos de arma…; aún sin éstos, la capacidad está garantizada

COVID-19
El Hospital General Balbuena, en Venustiano Carranza, donde las personas esperan a familiares.Foto: Cuartoscuro
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Al menos cinco hospitales de la Ciudad de México, que fueron reconvertidos para atender a pacientes con Covid-19, ya comenzaron el proceso para volver a la normalidad, con el fin de responder demandas de otras urgencias o cirugías.

Los primeros en hacerlo son los hospitales generales de Xoco y Balbuena, donde las atenciones que regresan a la normalidad, de manera escalonada, tienen que ver con trauma y las lesiones por violencia, como los atropellamientos, heridos con arma blanca o arma de fuego, informó Ricardo Barreiro, director general de Prestación de Servicios Médicos y Urgencias de la Secretaría de Salud local.

Los casos de trauma y las lesiones por violencia en la CDMX tuvieron una ligera caída en mayo, en los días en que se mostraba un crecimiento en el número de pacientes de coronavirus; pero a mediados de junio y principios de julio tuvieron un repunte, lo que representó una presión muy importante para el sector Salud local, por la capacidad de los propios hospitales para responder a estas problemáticas.

Así, en el momento en que empezó a reducirse la presión y el número de hospitalizaciones Covid-19, se decidió iniciar la recuperación de los dos primeros centros hospitalarios reconvertidos, de tal suerte que las camas dedicadas al virus retomen la función de trauma y las cirugías de urgencias.

Se pensaba en la reactivación con el cambio de semáforo de naranja a amarillo; sin embargo, dada la presión, las urgencias médicas que no paran, iniciamos este proceso de escalamiento de manera más paulatina

Ricardo Barreiro, Prestación de Servicios Médicos y Urgencias de la CDMX

Se espera que esta semana ya no haya ningún enfermo de coronavirus en las camas de Xoco y Balbuena.

“Se pensaba en que la reactivación de los hospitales se daría con el cambio de semáforo epidemiológico de naranja a amarillo; sin embargo, dada la presión que existe, obviamente por efectos de la violencia, las urgencias médicas que no paran, iniciamos este proceso de escalamiento de manera más paulatina en los hospitales de Balbuena y Xoco”, explicó Ricardo Barreiro a La Razón.

“De tal suerte que lo que estamos buscando es que los trabajadores que estaban vinculados a la actividad de la atención de la pandemia se reincorporen a sus actividades normales, partiendo siempre de la idea de conservar estos espacios, independientemente de si se reutilicen, porque desconocemos si puede haber algún repunte”, agregó.

Aunque se espera que los dos centros regresen a sus funciones originales esta semana, aún mantienen una zona de aislamiento de Covid-19, pues en los casi 14 días que lleva este proceso de retorno, se han presentado casos de pacientes que ingresan por un accidente o herida y, al hacerse una evaluación integral, resulta que están infectados de coronavirus.

De acuerdo con el portal de Datos Abiertos, de la Agencia Digital de Innovación Pública, en la última actualización del 28 de agosto, la capacidad en el Hospital General de Xoco es “media” para camas generales y “buena” para terapia intensiva. Y en el de Balbuena, tanto el área de hospitalización general como la de terapia intensiva (para casos graves) se encuentran con “buena” capacidad.

El funcionario señaló que en cada uno de los nosocomios hay capacidad de 180 camas Covid-19, que se redujeron a 140 para la atención integral de pacientes de trauma o urgencias.

De esta forma, 80 camas, 40 por hospital, fueron para enfermos de Covid-19.

En Xoco, expuso, se planea que, además de las atenciones para trauma, también se reabran las de consulta externa y cirugía programada, lo que se efectuará una vez que se declare el cambio de semáforo a color amarillo.

Gráfico

Los hospitales que se reintegrarán a sus actividades de manera posterior son La Villa, Rubén Leñero y el Hospital General de Iztapalapa, este último es vital, dijo, debido a que su ubicación está en un lugar clave de la CDMX, respecto a la cantidad de población que puede atender.

En el argot médico se habla de dos tipos de urgencias: las reales, que ponen en peligro la vida, un órgano o una función, y las sentidas, en las que el paciente cree que su síntoma es urgente.

En ese sentido, el director señaló que durante la pandemia se redujeron en 80 por ciento las urgencias sentidas, principalmente por el temor de contagiarse al acudir a cualquier hospital, incluso los que no eran Covid-19.

“Si pensamos en las urgencias sentidas, éstas disminuyeron 80 por ciento. La gente dejó de ir a los hospitales por problemas de salud que no eran urgencias reales; pero que para ellos sí representaban y que en otras condiciones nos hubieran pedido ayuda”, comentó.

  • El dato: Para aminorar la presión de trabajadores de la salud en esta capital, durante los últimos meses de la pandemia, el personal recibió un periodo vacacional, con miras al retorno.