Miércoles 2.12.2020 - 15:57

Familias pelean en tribunales

Infancias trans: el martirio de esperar hasta los 18 para que tu identidad se respete

Para muchas niñas y niños significa tolerar burlas, discriminación, violencia...; familias inician un largo camino en tribunales, hasta que la ley los reconozca

FOTOARTE
Fotoarte alusivo a las infancias transArmando S. Armenta/La Razón
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¿Sabías que en la Ciudad de México puedes rectificar tu identidad de género ante el Registro Civil? ¡Está en la ley desde 2014! Nadie en esta capital puede negarte este derecho, a menos que, claro… seas menor de edad.

Pero, ¿qué pasa si soy como Benjamín, quien desde sus seis años estaba seguro de que no era una niña a pesar de que sus padres, sus tíos, sus abuelos y hasta sus amigos juraban que lo era?

“¡Nada! Ahora tengo 22. Era muy chico cuando lo supe, pero me tuve que esperar hasta los 18 para que las autoridades lo reconocieran… ‘¿Qué tuvo de malo esperar?’, me preguntan todos, ‘así el tiempo te ayuda a pensar si sí eres o no eres trans’, me dijeron otros. ‘¿Qué tal que no eras y ya la regaste?’, me advierten también”.

Para Benjamín, la espera significó aguantar burlas en el salón de clases, tener que darle la vuelta a la cuadra para evitar que lo apedrearan, soportar por años ver a alguien que no era él con colitas y moñitos en la foto de su credencial escolar.

Organizaciones defensoras de las infancias trans aseguran que la identidad de género no es algo que se defina hasta la mayoría de edad. De acuerdo con la Asociación Estadounidense de Pediatría, el proceso comienza desde que nacemos.

Cuando los niños pueden expresarse por sí mismos, se declararán niño o niña (y algunas veces algo entre estos dos). Ésa es su identidad de género (…) eso sucede, más o menos, a los dos años de edad, pues es entonces cuando somos conscientes de las diferencias físicas entre niños y niñas

Asociación Estadounidense de Pediatría

Si esto es así, ¿para qué esperar hasta los 18? La pregunta aún no tiene respuesta en la CDMX, donde actualmente existe una lucha encabezada por papás y mamás de niños y niñas trans, abogados que han tomado la defensa de esta causa ante los tribunales y activistas que han vivido en carne propia el martirio que causa vivir una infancia bajo un género que no corresponde con el tuyo.

EL CAMINO YA INICIÓ

Aunque en el Congreso de la Ciudad de México ya existe una iniciativa para crear una ley que dé reconocimiento a niñas y niños trans, ésta sigue suspendida en la enorme lista de proyectos congelados por falta de acuerdos. Por eso, varias familias tuvieron que acudir hasta los tribunales a interponer amparos para exigir un derecho que aún no existe en la Constitución.

Sin embargo, el Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación de la CDMX (Copred) reconoce que el ejercicio de este derecho no aplica a menores de edad, pese a que la Ley de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes de la capital obliga a las autoridades a hacer todo lo que esté en sus manos para acreditar o restablecer la identidad de los más pequeños.

Reconocimiento de la identidad de Género en CDMXLa Razón

Los procedimientos legales para reconocer la identidad de género, que antes tardaban más de tres meses ahora se atienden en sólo ocho días, incluso en el mismo día en que se solicita, pero, para niñas y niños toma años, es por eso que un grupo de familias interpuso un amparo para obligar al Registro Civil a acelerar este proceso; no obstante, la burocracia y la falta de un marco legal suponen que el camino está lleno de baches.

PRIMERAS VICTORIAS LOGRADAS, A PRUEBA DE BUROCRACIA

El año pasado, familias de 19 menores tuvieron una histórica victoria ante tribunales para que la ley y las autoridades de la CDMX los reconozcan con el género que les identifica; sin embargo, esto no se ha reflejado en sus actas de nacimiento porque deben enfrentarse a una prueba más, la burocracia.

El 5 de septiembre de este año, la Jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, dio a conocer que a esas familias que ganaron amparos se les facilitaría el trámite de cambio de género; pero el beneficio sólo aplicaría para menores con el proceso legal ganado y no para todo el espectro de quienes viven una transición.

Tres días después, la Gaceta Oficial publicó el Acuerdo por el que se crea el Consejo para Garantizar los Derechos Humanos en el Procedimiento Administrativo de Reconocimiento de Identidad de Género de la Ciudad de México. ¿Cuáles son sus facultades? Conocer, analizar y emitir opiniones de los casos que sean sometidos a su consideración.

También aprobará lineamientos, criterios y demás documentos que faciliten el proceso de cambio de género; sin embargo, este consejo tampoco ha podido garantizar las demandas de los pequeños que luchan por la reivindicación de su identidad.

En esa semana de la publicación del acuerdo, autoridades capitalinas se reunieron con las familias de niños trans. La asociación Litigio Estratégico en Derechos Sexuales y Reproductivos (Ledeser), que encabeza la defensa legal de estos casos de manera colectiva, denunció que ha habido problemas para que se admita la presencia de la ONG en el asunto.

Trámites del cambio de identidad de género en CDMXLa Razón

Después de anunciarse la creación del Consejo, Ledeser sólo tuvo contacto una vez con las autoridades capitalinas, porque después la Consejería Jurídica ya no notificó a la asociación de las acciones a seguir. En cambio, contactó a cada familia por separado, lo cual, a percepción de la ONG, vulnera a los afectados, pues ellos no dominan las herramientas jurídicas que hacen válidos sus derechos.

“El problema de saltar al cuerpo legal es que generan incertidumbre, porque no sabemos cuáles son los criterios, no hay nada oficial de lo que van a hacer, ni el compromiso. No sabemos cuáles son las familias a las que les van a hablar, si les van a hablar a todas o cuáles son las condiciones”, comentó a La Razón Daniela Castillo, una de las abogadas de la organización.

También advirtió que para hacer valer la promesa de regularizar la documentación, se corre el riesgo de que el Registro Civil emita requisitos violatorios a los derechos humanos.

Ya ocurrió con un caso en el que les pidieron a los dos padres acudir al registro, aun cuando se les explicó que el papá del menor estaba fuera del país y, por la pandemia de Covid-19, le era imposible regresar; de esta forma demuestran que los que faltan de disposición son los padres y no las autoridades

Daniela Castillo/Abogada

CADA VEZ MÁS CASOS

Cuando la Jefa de Gobierno anunció la facilitación del trámite para niños transgénero en el Registro Civil, algunos medios de comunicación pensaron que esta medida aplicaría para todo menor de 18 años que quisiera modificar sus datos, pero no iba por ahí.

“CDMX permitirá cambio de sexo a niños trans”, se leía en las notas periodísticas. Lo que no se entendió es que el beneficio sólo abarcaría a quienes contaban con un amparo; no obstante, esta confusión permitió que más casos de infancias trans acudieran por asesoría ante las asociaciones civiles.

Sólo en el último mes, unas 20 familias acudieron a Ledeser y unas 15 a la oficina de la ONG Infancias Trans.

En ese sentido, Daniela Castillo consideró que la problemática ya se hizo más visible; ahora faltan los siguientes pasos, que es el reconocimiento, lo que ayudaría a evitar graves problemáticas que sufren quienes no se sienten identificados con su género de nacimiento.

¿POR QUÉ IMPORTA TANTO UN CAMBIO DE DOCUMENTO?

Para una persona transgénero o transexual, actualizar sus datos en documentos oficiales es una parte esencial de su vida, es un derecho llave que abre puertas no sólo a nivel emocional, sino social, pues les permite su reconocimiento en la escuela, el trabajo o los servicios de salud.

Benjamín Gutiérrez, colaborador en la Asociación por las Infancias Transgénero recordó que contar con un acta de nacimiento es un derecho de cualquier persona, si éste se le niega a un niño, una niña o adolescente en transición de identidad puede acarrear problemas graves.

Una de las dificultades a las que nos enfrentamos es que, debido al sistema adulto-centrista en el que vivimos no se toman en cuenta las opiniones de las infancias y se cree que necesitan de la anuencia de las madres y los padres, lo cual es un error, porque cada persona tiene experiencias internas e individuales que vive a su manera

Benjamín Gutiérrez/Activista

La falta de un acta de nacimiento actualizada se traduce en un nombre equivocado, en una credencial de la escuela que no refleja correctamente quién es ese o esa estudiante y, consecuentemente, implica discriminación.

También tiene efectos a nivel emocional, porque las infancias trans quedan sujetas a la ignorancia de compañeros, incluso profesores, que en la falta de reconocimiento de la identidad, hacen burla de ellos, generando ansiedad y depresión.

En el peor de los casos, la falta de reconocimiento social de la identidad de género impulsa suicidios, remarcó el activista.

CLIENTES DE LA CRUELDAD

Abril, 2015. Ángel André acudió a la ceremonia en la que 80 personas recibieron nuevas actas en las que cambiaron su sexo jurídicamente, después de un proceso judicial.Cuartoscuro

Alfonso García Castillo, coordinador de Atención y Educación del Copred, indicó que toda la comunidad LGBT+ es el tercer grupo de la población más atendida en este organismo que protege a las personas de la discriminación. El promedio anual oscila entre 15 y 20 quejas.

Si bien ocupa el tercer lugar en número de quejas, es el primero en el nivel de crueldad o agresividad por los ataques de los que son objeto, los casos más extremos son los crímenes de odio o los transfeminicidios.

“El principal motivo de las quejas es la parte del reconocimiento de su identidad. A pesar de que la identidad de género está reconocida en la Ciudad de México y que hoy es una garantía constitucional, las quejas vienen porque no se les emiten documentos, porque en el trabajo no encuentran las condiciones adecuadas, porque se le niega la entrada al baño y son sujetos a burlas”, dijo.

A nivel administrativo, puntualizó, la CDMX es la más avanzada en otorgar facilidades  para personas mayores de edad que requieran dichas actualizaciones sin un proceso judicial. La deuda es con los menores.

El debate aún está muy fresco, pero familias y activistas no pierden la fe en que este tema avance más, toda vez que la problemática ya está en los reflectores.

“Tiene una importancia trascendental el hecho de que se pueda reconocer la identidad, le puede cambiar la vida a una persona, es una cuestión que tiene que ver con el derecho al libre desarrollo de la personalidad. Lo que está ahorita en juego es la ruta, los cómos; pero el qué, el reconocimiento, no debe haber vuelta de hoja”, concluyó.