Especial
Considerado el segundo gran arquitecto del neoclásico en la Nueva España, Francisco Eduardo Tresguerras, fue mucho más allá de laarquitectura, e incursionó en la escultura y la pintura al aguafuerte; fue grabador, carpintero, tallista, agrimensor, poeta, músico y político. Un hombre que “blandió armas” en la mayoría de las actividades intelectuales de su época, y cuyo trabajo arquitectónico, por el que más es reconocido, se aprecia aún hoy en su natal Celaya, en el estado de Guanajuato.
Nacido un 15 de octubre de 1759, el futuro notable arquitecto en un principio quería ser fraile, y como consecuencia ingresó a la Real y Pontificia Universidad de Celaya; sin embargo, al mismo tiempo que se sentía atraído por la religión también estaba subyugado por el dibujo, por lo que decidió darle un tiempo a su vocación de fraile y dedicarle un espacio al dibujo. Con ese objetivo se trasladó por un corto tiempo a la capital; un corto tiempo que sería definitorio en su vida futura, porque a partir de él sus prioridades cambiaron.
Cuando regresó a Celaya, su etapa de fraile había quedado definitivamente atrás, y en consecuencia contrajo matrimonio con Doña Francis Martínez de Ibarra. El matrimonio tuvo cuatro hijos, y en los primeros tiempos Tresguerras se dedicó a los levantamientos topográficos, los arreglos y composturas de casas y los avalúos. Pero al mismo tiempo que se empeña en estas actividades, engullía libro tras libro sobre las bellas artes, y comenzó a poner a prueba sus capacidades y cualidades como músico, pintor, poeta, tallador y arquitecto.
Finalmente fue nombrado Maestro Mayor de las Obras Públicas de la ciudad de Celaya, con facultades para “que las dirija, revise, destruya o enmiende”, por el cabildo de la ciudad. Fue entonces cuando realmente comenzó la que sería una fructífica carrera, que según el historiador Zamorrani probablemente lo llevó, tras concluir la iglesia del Carmen en Celaya, a ser aceptado por la Academia San Carlos.
A lo largo de los años participó en más de 20 obras de arquitectura e ingeniería reconocidas, y se le atribuyen otras seis, algunas de las cuales están entre los ejemplos ineludibles del neoclásico en México; al margen, otras muchas obras, al margen de su discutible, calidad, dan referencia de su prolífica actividad en el mundo de las bellas artes de su tiempo.
Con el paso de los siglos se ha reafirmado como el arquitecto nacido en tierras mexicanas al que más textos biográficos le han dedicado. Y las causas de esto son definitivamente contradictorias. La primera gira en torno a la gran admiración que despertó en su época, refrendado en el sobrenombre de “Miguel Ángel Mexicano”. Posteriormente, a causa de la consagración de gran arquitecto con la que había pasado a la historia. Y finalmente, cuando al estudiar más detenidamente sus obras se hace evidente la mediocridad de muchas de ellas, y los críticos sienten la necesidad de poner las cosas en su sitio, y desenmascarar definitivamente al supuesto Michelangelo de México.
El multifacético Tresguerras
Algunas de las obras arquitectónicas que
hicieron famoso al artista mexicano
» Monumento. Tablado y arco triunfal en honor a Carlos IV, en Celaya (1791)
» Sillería del coro de San Francisco, en Querétaro (1796)
» Fuente de Neptuno en Querétaro (1797)
» El Mesón de Parra, donde hoy se encuentra la escuela de Morelos
» Su propia casa, en Celaya
» Iglesia del Carmen,
en Celaya (1802-1807)
» Terminación de la Iglesia
de las teresas, en Querétaro (1803-1808)
» Puente sobre el río de la Laja, en Querétaro (1804-1806)
» El Parían anexo a la Iglesia del Carmen, en Celaya; Capillas para las estaciones del viacrucis en el atrio
de San Francisco, en
Celaya (1810-1817)
» Altares de la Iglesia
de San Francisco,
de Celaya (1819)
» Altar mayor y los laterales de la iglesia de la Tercera Orden, Celaya (1820)
» Teatro llamado Coliseo, en Celaya (1824)
» Teatro Alarcón, en San Luis Potosí (1825-1827)
» Retablo y Altar mayor de la iglesia del Carmen, en San Luis Potosí (1826)
» Columna para conmemorar la toma de San Juan de Ulúa, en San Luis Potosí (1827)
» Proyecto de remodelación del Colegio en Celaya (Convento de San Francisco 1827)
» Decoración de la capilla de Santa Faustina, en la iglesia parroquial de Guanajuato (1827)
» Proyecto de la iglesia de la Merced, en Celaya (1830)
» Torre y decoración interior de la iglesia de San Francisco, en San Miguel del Allende (1799)
» El altar mayor del templo de La Soledad, en Irapuato (1810)
Se le atribuyen
» La fábrica de Zempoala,
en Celaya (1824-1826)
» El primer cuerpo de las
torres y el Altar Mayor de San Felipe Torres Mochas,
en Guanajuato
» El Palacio Rul, de Guanajuato (1802)
» La Casa de Manuel
de la Canal. En San Miguel de Allende
» Retablos del templo, ya destruido, de la Compañía, en Celaya
» La Casa de José Mojica,
cerca de la plaza
principal de Celaya