El cantante y compositor español Joan Manuel Serrat recibió ayer la distinción Doctor honoris causa por la Universidad Autónoma de Nuevo León, por su contribución a la música y a la cultura iberoamericana. Aprovechó para refrendar su amor por México, país con el que guarda una relación “larga y fecunda”.
“Es una tierra que siento como mía y que desde hace más de medio siglo mantiene conmigo una relación de amor comprometida y correspondida. Un día me dijeron que México era mi casa y yo me lo creí”, dijo en el Teatro Universitario del Campus Mederos.
El intérprete de “Mediterráneo” y “Cantares” agradeció la distinción. “Es un título que acepto con humildad y alegría, y también con la responsabilidad y el compromiso que de mi parte conlleva este doctorado”, dijo en la ceremonia que se transmitió en las redes sociales de la institución y en la que una violinista interpretó “Aquellas pequeñas cosas”.

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Joan Manuel Serrat recordó que la primera vez que llegó a México, en 1969, todo le pareció nuevo, “sugestivo, hermoso y desconocido”. En aquella época, continuó, recién había lanzado su exitoso disco Dedicado a Antonio Machado poeta. Pero también en aquella época las heridas de la Matanza del 2 de octubre aún estaban abiertas.
“Díaz Ordaz era el presidente de la República, estaban muy abiertas y recientes las heridas de la barbarie de Tlatelolco”, rememoró el compositor.

