La feria de arte BADA en esta edición continuó como trampolín para jóvenes recién egresados y estudiantes de universidades, quienes tuvieron la oportunidad de vender sus obras.
“Muchos de nuestros compañeros ya han vendido varias obras e incluso ya han tenido que reponer piezas”, compartió a La Razón Dylan Nava, estudiante de la Facultad de Artes y Diseño de la UNAM, institución que este año contó con un stand en la feria que culminó ayer en Campo Marte, en la Ciudad de México.
- 150 artistas participaron en esta edición de la feria
Para Dira Vianney Larios, también alumna de la facultad y quien busca especializarse en el grabado, ha sido una oportunidad para saber que se puede vivir del arte. “Muchas veces dicen que no se puede vivir de ser artista o que es difícil. Proporcionar un espacio en el que jóvenes emergentes puedan mostrar sus obras significa ampliar un poco más el margen de las personas que pueden consumir y vender. Ferias como BADA son como un trampolín para nosotros”, comentó.
Por su parte, para los artistas con más trayectoria, BADA se ha consolidado. “Tiene cada vez más artistas, la selección del talento es cada vez más detallada, entonces eso nos favorece a todos. Creo que ha habido más gente que en ediciones anteriores y a mí la verdad, en lo particular, me va muy bien. Sí he visto mucha más afluencia de gente que en otras ocasiones”, dijo a este diario la artista Gabriela Tatto.