El domingo, 19 de octubre del 2025, tuvo lugar el robo más fastuoso y espectacular perpetrado en el Museo del Louvre de París, Francia. Sabíamos de la enigmática desaparición del cuadro de la Mona Lisa, de Leonardo da Vinci, en 1911; pero ese día se vulneraron todos los niveles de seguridad del mítico sitio parisino que resguarda obras de arte valuadas en unos 35 mil millones de dólares: coste monetario que nunca supera el valor cultural e histórico del acervo del recinto más concurrido del mundo, con un promedio anual de ocho millones 500 mil visitantes.
- EL Dato: DURANTE su visita a México, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, reiteró que las joyas robadas se recuperarán.
Desfalco que planteó serias dudas sobre los niveles de vigilancia que protegen las obras de arte francesas en una época en la que son el blanco de fechorías de las bandas criminales dedicadas a la malversación de piezas de museos.
En su momento, el ministro del Interior galo, Laurent Núñez, refirió: “La banda que irrumpió en la Galería Apolo el domingo era manifiestamente ‘profesional’.

Paquito D’Rivera: Este disco es una celebración de mis influencias musicales
Tenían claros los objetivos del atraco y habían estudiado minuciosamente los espacios de antemano; tenían un modus operandi sin mucho tecnicismo, pero eficaz: no requirieron más de siete minutos para llevarse el botín y desbandarse”.
Se dice que utilizaron un furgón provisto de una escalera extendible, el cual estacionaron en la calle, lograron subir hasta el segundo nivel y luego hicieron uso de una cortadora de tejo para ingresar por una ventana. Dentro de la galería, suntuosamente decorada, se dirigieron a los dos aparadores que resguardan los remanentes de las joyas de la corona francesa. Las crónicas apuntan que la mayor parte de las alhajas reales de Francia se perdieron o se transfirieron después de la Revolución de 1789; pero algunos objetos se salvaguardaron o se recompraron.
¿Qué contenían las vitrinas? La mayor parte de lo que había en esos muebles data del siglo XIX y pertenecía a las familias imperiales de Napoleón y su sobrino Napoleón III. A saber, se sisaron el collar de María Luisa y un par de pendientes; una tiara que perteneció a la emperatriz Eugenia, esposa de Napoleón III; varios objetos que fueron usados por la reina María Amelia, esposa del rey Luis Felipe I; y la corona de María Amelia.
Se agregan diademas, collares, pendientes y broches, los cuales eran propiedad de la cónyuge de Napoleón —la emperatriz María Luisa—, a su cuñada —la reina Hortensia de Holanda—, a la reina María Amelia —esposa del último rey de Francia, Luis Felipe— y a la emperatriz Eugenia, mujer de Napoleón III. También desfalcaron una corona de la emperatriz Eugenia; pero fue recobrada con menoscabos en un pasadizo cercano al museo, después de que los salteadores, al parecer, por la premura, la dejaran caer.
Curiosamente, el escamoteo se realizó en un corredor ubicado a pocos metros de donde están situadas algunas de las pinturas más acreditadas del mundo, como la Mona Lisa. Pero las catervas de delincuentes que dirigen raterías de esa dimensión no tienen interés en cuadros mundialmente reputados, los cuales no se pueden exhibir ni nunca podrían venderse por lo que optan por piezas que consigan convertirse en dinero en efectivo de manera pronta: las joyas, consecuentemente, encabezan el inventario de este tipo de depredación.
Dos malversaciones recientes en museos franceses ya habían advertido a las autoridades sobre la creciente audacia de las bandas de ladrones de arte, y el Ministerio de Cultura estaba aplicando progresivamente un plan de seguridad en todos los recintos donde se resguardan obras de valores históricos y culturales significativos en Francia. Este robo sorprendió por la intrepidez de sus autores y fue un desafío para los mandos del Ministerio del Interior y los protocolos de inteligencia galos.
Emmanuel Macron, presidente de Francia, condenó enérgicamente el desfalco de joyas en el Museo del Louvre y prometió que los responsables serían llevados ante la justicia y las piezas serían recuperadas. Su respuesta incluyó una reprobación y proposición de justicia: estimó el robo como “un atentado contra un patrimonio que apreciamos porque forma parte de nuestra historia”.
El mandatario galo presentó un plan de Exigencia de Medidas de Seguridad y pidió “acelerar” las propuestas para garantizar la seguridad del museo. Ordenó un refuerzo de la seguridad en el recinto.
Se prevé la aplicación del plan “Louvre Nouvelle Renaissance”, el cual contempla fortificar la cautela de las colecciones en garantía de la preservación y protección de lo que constituye la memoria de los más preciados repertorios artísticos de la cultura francesa.
Se sabe hasta ahora que siete días después del saqueo en el museo, fueron apresados algunos de los miembros del comando ejecutor —actualmente, hay cuatro individuos encarcelados—; pero las alhajas, valoradas en 88 millones de euros y de un valor patrimonial incalculable, siguen sin aparecer. Se sospecha que seguro se han desmontado de sus estructuras y diseños originales para derretir los metales preciosos componentes y venderlos por separado, pero hasta ahora no se sabe qué ocurrió con ellas.
VALIOSO BOTÍN
Éstas son las joyas hurtadas.
- COLLAR y pendientes de María Luisa. El collar es de 32 esmeraldas y mil 138 diamantes. Napoleón se lo obsequió.
- JOYAS reinas Hortensia y María Amelia. El collar histórico está compuesto por ocho zafiros y 631 diamantes.
- BROCHE relicario. Tiene 94 diamantes.
- TIARA de la emperatriz Eugenia. En total tiene 12 perlas, mil 998 diamantes y 992 rosas.
- GRAN lazo del corpiño de la emperatriz Eugenia, creado en 1855 por el joyero principal François Kramer.
DENUNCIARON SAQUEO EN MUSEOS FRIDA Y DIEGO
Por: Adriana Góchez
FUE a inicios de abril de 2025 que una noticia acaparó los titulares de medios nacionales y algunos extranjeros: la denuncia de un presunto saqueo en los Museos Frida Kahlo y Diego Rivera Anahuacalli.
Quien reveló los presuntos hechos fue la exdirectora de dichos recintos, Hilda Trujillo, quien aseguró que dos óleos, ocho dibujos y 12 páginas del diario de la pintora Frida Kahlo supuestamente se encuentran en colecciones privadas, a pesar de que son piezas con declaratoria de Monumento Artístico de la Nación.
“Debería (investigarse), entrar la FGR, Interpol. México debe pedirlo”, dijo a La Razón Hilda Trujillo. Enseguida el Fideicomiso del Banco de México, a cargo de los museos, respondió que los “dichos son infundados, erróneos y carecen de evidencia”.
Entre las piezas presuntamente saqueadas, Hilda Trujillo destacó Frida en llamas (1954), que pertenece a una colección privada, de EU; y Congreso de los pueblos por la paz (1952), que en 2011 pertenece a la galería Mary-Anne Martin.
El Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL) se limitó a recomendar que se presentaran las denuncias.

