Quinta edición

Festival Agua Viva reflexiona sobre redes afectivas

Los participantes del festival podrán tener acceso a ocho talleres literarios de una duración entre 2 y 3 horas cada uno, a través de Zoom

Arte promocional del Festival Agua Viva.
Arte promocional del Festival Agua Viva. Foto: Especial

AGUA VIVA, festival literario virtual para mujeres y disidencias que nació en pandemia, llega este año a su quinta edición durante un fin de semana, del 20 al 22 de febrero, el encuentro ofrecerá ocho talleres con destacadas voces femeninas de las letras mexicanas, como Mónica Ojeda, Marina Azahua y Gabriela Damián Miravete.

La actividad inaugural será el taller virtual “Todo lo que nos queda es el proceso. Cómo escribir en tiempos de Inteligencia Artificial”, impartido por Andrea Chapela y Gabriela Damián Miravete, el 20 de febrero.

Esta vez, los participantes del festival podrán tener acceso a ocho talleres literarios de una duración entre 2 y 3 horas cada uno, a través de Zoom. Entre las autoras invitadas también están Vanessa López, Nicté Toxqui, Jumko Ogata, Aura García-Junco y Mana Muscarsel Isla.

  • El Tip: Las inscripciones ya están abiertas y el costo para participar en todas las actividades, transmitidas por Zoom, es de 750 pesos.

Coordinado por tres librerías ubicadas en el interior del país, el evento tendrá como temática este año las redes afectivas, un concepto con el que las organizadoras buscan “poner al centro los vínculos que nos conectan como comunidad, hablar de los cariños, las amistades, los amores que nos sostienen y nos acompañan, y que también son el motor de nuestras historias y de nuestras resistencias”.

Bajo la convicción de que “ escribir y leer también son actos de encuentro, de cercanía y de afecto”, la quinta edición del encuentro permite ver a las organizadoras que se han logrado consolidar como una comunidad: “​La apuesta en esta edición era ver si la comunidad sigue respondiendo y creemos que tenemos una que es superleal y fiel. Se inscriben al festival, pero también hay muchas mujeres que se inscriben por primera vez”,

comentó a La Razón, la gestora Mara Rahab Bautista, fundadora de la librería Traspatio en Morelia. Además de ella, la iniciativa tiene otras dos fundadoras: Agustina Villella, de la biblioteca El Entusiasmo, en Xalapa, y Francesca di Saint Pierre, de La Cosecha en el municipio de San Cristóbal de las Casas.

Lanzado a finales de 2020, Agua Viva nació como un proyecto autogestivo que apuesta por la horizontalidad, una fórmula que Mara Rahab Bautista considera que les ha permitido consolidarse. “Queremos seguir siendo un espacio donde la apuesta sea la colaboración horizontal, donde haya espacio a la inclusión, a la democratización y que el acceso para compartir experiencias literarias sea más fácil; un lugar donde las escritoras que van comenzando participen al lado de las que ya tienen una gran trayectoria”, dijo.

En un momento de recortes presupuestales en el sector cultural del país, esta librera considera que una de las grandes ventajas del proyecto es haberlo pensado como algo autogestivo e independiente. “Creo que una de las ventajas que tiene Agua Viva es que nunca ha dependido de ningún presupuesto, ni financiamiento, sino que es una verdadera apuesta a la horizontalidad”.