ESTUDIO REALIZADO por la Coordinación de Cultura UNAM apunta a que los jóvenes ya no sólo ven como cultura lo que se presenta o consume en auditorios, bibliotecas o las salas de conferencias, también todas aquellas expresiones que se generan en los espacios informales y en la virtualidad; perciben, además, que la programación ofrecida por la máxima casa de estudios es de acceso restringido o elitista.
El análisis socioantropológico Cultura, “¿qué es, dónde vive y cómo se consume?”, aplicado a dos mil 940 estudiantes de la Escuela Nacional Preparatoria (ENP) y de Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH), revela la manera en la que esos estudiantes consumen actividades culturales y sus preferencias, información que permitirá a la universidad conocer la relación de su comunidad estudiantil con las expresiones artísticas y la agenda que programa año con año.
- El Tip: El 51.3% de los alumnos de bachillerato de la UNAM asiste rara vez o poco a un evento cultural, ya que no les genera interés.
Entre los hallazgos más relevantes, destacó Rosa Beltrán, coordinadora de Difusión Cultural, está la idea generalizada de que la cultura es algo que sucede “en los pasillos, las bancas, las redes sociales, los memes, los grupos de WhatsApp y las intervenciones gráficas o los diálogos entre pares”, ya no únicamente en los espacios institucionales.
Además, al ser una generación marcada por los años de encierro en la pandemia de Covid-19, el ámbito digital es una herramienta, pero también se ha convertido en un territorio de expresión.
El estudio, impulsado por la Cátedra Internacional Inés Amor en Gestión y Políticas Culturales y aplicado por la organización Bitácora Social, revela que esa generación de estudiantes encuentra que la oferta cultural que ofrecen las instituciones “está codificada, la sienten lejana, con formatos institucionalizados que hacen que su acceso parezca restringido o elitista”; a muchos también les resulta difícil transportarse hasta el Centro Cultural Universitario en CU para disfrutar de la oferta que ahí se presenta. De los encuestados, 39.76% señaló la distancia y el transporte como un impedimento para acudir a este complejo cultural.
Rosa Beltrán comentó que el estudio, “implica un acto de reflexión y de autocrítica” que les permitirá hallar “vías para hacer de la cultura algo de la experiencia cotidiana del bachillerato”.
Anunciaron que pronto lanzarán un primer proyecto para involucrar a los estudiantes en la generación de cultura.