Presenta la exposición Bestiarios

Aimée Joaristi: No hay mística ni ilusión en la política actual

Ocho retratos inéditos cuestionan el liderazgo global desde una mirada neoexpresionista; la creadora trae consigo un volumen que condensa su carrera

Aimée Joaristi, artista multidisciplinaria
Aimée Joaristi, artista multidisciplinaria Foto: Aimée Joaristi

En un momento histórico atravesado por incertidumbre y crispación pública, la artista costarricense-cubana Aimée Joaristi irrumpe en Polanco con Bestiarios, una serie de ocho piezas inéditas que exploran la dimensión velada del liderazgo contemporáneo. La muestra, instalada en la galería Byron53, confirma la madurez técnica de la pintora y revela una postura crítica frente al clima sociopolítico global.

Bestiarios habla de esa parte oscura, secreta, de lo más escondido. Esos rostros se me fueron transformando en imágenes neoexpresionistas que dialogan con la política mundial tan extraña que estamos viviendo; no sabemos hacia dónde vamos, no hay mística ni ilusión”, afirma Joaristi en entrevista con La Razón.

  • El Dato: Ha sido seleccionada en múltiples ocasiones para la colección de Surrealismo Pop de la Saatchi Gallery en Londres.

Nacida en La Habana en 1957 y radicada en Costa Rica, la artista, resalta su triple nacionalidad: cubana, española y costarricense. La creadora reconoce que su biografía atraviesa cada trazo. “Al ser de Cuba estoy muy influenciada por las noticias. Esa sensación de bestia empezó a encontrar un camino en la pintura. Por primera vez presento ocho piezas juntas; fue una racha intensa, empecé con una y seguí con otra, hasta que yo misma me sorprendí. Después de ver la serie, varios expertos me dijeron que había que mostrarla ahora en México”.

La curaduría, a cargo de Frency Cheshire, subraya el dominio del color, la violencia y sutileza de las gradaciones, así como la potencia gestual que caracteriza su producción. En estas obras, los personajes políticos aparecen deformados, como criaturas salidas de una ficción inquietante. No son unos retratos convencionales, sino espejos alterados por la subjetividad de la autora.

Lázaro, obra de 2025. Técnica mixta.
Lázaro, obra de 2025. Técnica mixta. ı Foto: Aimée Joaristi

En cada pieza late una tensión casi teatral: figuras que parecen observar al espectador mientras se desmoronan ante su propia máscara pública y moral.

“Vivo en una finca en la montaña en Costa Rica. Mi trabajo es muy biográfico; el expresionismo abstracto para mí es una catarsis continua”, explica. Esa intensidad se traduce en pinceladas enérgicas que convierten cada lienzo en un campo de tensión emocional. “No pienso en el mercado. Produzco porque me nace. Si intento ser honesta con una pintura, no puedo quedarme en una fórmula por dinero. Las modas cambian; yo vuelvo al estudio y empiezo otra cosa, aunque no sea lo más práctico”.

La estancia en la capital mexicana forma parte de un circuito internacional que incluyó su participación en Zona Maco, representada por Rodrigo Rivero Lake, y la inauguración próxima de “Descarnada” en el Museo de Arte Contemporáneo de Bogotá. En la feria presentó dos obras sobre papel de la serie Leic, entre ellas La fiesta de Petunia, surgida de una experiencia insólita: “Estaba fuera del país en una exposición y me avisaron que había una fiesta con karaoke en mi casa. Fue un susto tremendo, una mezcla de emociones. De ahí salió esa pieza fuerte y expresionista”.

Además de la exhibición, Aimée Joaristi presenta su libro de obra, un volumen de 300 páginas que resume el periodo 2013-2023. “Me tardé muchísimo. La curaduría fue complicada porque hago pintura, videoarte, instalación y escultura. Reunir los textos críticos, diseñarlo en Miami, imprimirlo… fue pesado, pero es el compendio de mis últimos diez años. Deben rondar las 800 piezas”.

Arquitecta e interiorista de formación, decidió cerrar su empresa para dedicarse por completo al arte. “Era un reto enorme, pero necesitaba hacerlo. Me encanta crear; la parte de la venta no es lo mío”. Bestiarios permanecerá abierta un mes con entrada libre, invitando al público a confrontar esos rostros que interpelan poder y conciencia.