Hace casi 100 años, cuando el dramaturgo Bertolt Brecht y el compositor Kurt Weill estrenaron la ópera Ascenso y caída de la ciudad de Mahagonny, anticiparon cómo una sociedad basada en un sistema donde sólo impera el dinero se autodestruye, tal como ocurrió años después en la Segunda Guerra Mundial. Esta puesta llega por primera vez al Palacio de Bellas Artes con una “vigencia que casi nos aterroriza”, comentó a La Razón Marcelo Lombardero, titular de la Compañía Nacional de Ópera y director de escena de esta producción.
En esta ocasión, Mahagonny, esta ciudad ficticia donde se buscan todo tipo de placeres, siempre y cuando se tenga dinero para pagar, ahora se convierte en el espacio virtual en el que está envuelta la sociedad actual, demostrando la vigencia de la historia de una urbe ficticia fundada bajo la promesa de convertirse en un paraíso ilimitado, pero que poco a poco la van destruyendo la violencia y la corrupción moral, que llegan a su peor punto cuando un hombre es condenado a muerte por no pagar una deuda.
- El dato: EL ELENCO está integrado por Rosa Muñoz, Evanivaldo Correa, Hernán Iturralde, Hildelisa Hangis, Gustavo López Manzitti, Víctor Hernández y Alejandro Paz Lasso.
“La idea de esta obra fundamental del siglo XX es retratar esta historia a través de la virtualidad. El sistema hoy se muestra de la forma más grotesca y más grosera mediante la virtualidad; no sabemos qué es real y qué es virtual. Este sistema se ha vuelto un poco más mentiroso, más absurdo y más obsceno”, dijo el director de escena sobre el montaje que se estrenó originalmente en el Teatro Municipal de Santiago de Chile.
Para situar la historia en la virtualidad, se incorporan “elementos tecnológicos, hay cámaras en vivo, pantallas, pero sobre todo, una manera televisiva de narrar la historia”, contó.
Marcelo Lombardero externó que esta ópera también sigue advirtiendo lo que ocurre cuando se cree en falsos mesías, como Javier Milei, en Argentina, y Donald Trump, en Estados Unidos.
“Están los mismos problemas que se planteaban: la explotación, el individualismo, la insolidaridad, la lucha de todos contra todos y sálvense quien pueda, la idea de que el Estado no ayuda, sino que es una opresión, los falsos cantos de libertad. Esta obra, en principio parece casi periodística, escrita hoy, vista desde el sur, pero también desde aquí, desde México; tiene que ver con el peligro de lo que puede venir”, comentó.
Marcelo Lombardero resaltó que el tiempo político de ahora “nos hace ver que estos falsos mesías del sistema nos engañan y nos vuelven a traer una especie de restauración conservadora”.
Ascenso y caída de la ciudad de Mahagonny fue una propuesta que en su tiempo significó un parteaguas, al incorporar modalidades musicales que estaban de moda en los años 20 y 30 del siglo pasado, como el jazz y el swing. Para el director de escena es como si ahora se incluyeran géneros como la bachata, el hip hop, el reguetón y la cumbia.
“Es un parteaguas, porque incorpora elementos no solamente de la ópera, sino del teatro musical, y genera una nueva forma de plantearse el espectáculo. A México le faltaba esta ópera; en la Compañía nos hemos propuesto en cada temporada estrenar un título emblemático del siglo XX y siglo XXI, porque creemos que la ópera es un espectáculo vivo, que tiene que seguir generando y hablando a la sociedad”, expresó Marcelo Lombardero.
Por su parte, el director concertador de esta producción, Srba Dinić, destacó en entrevista que interpretar esta música es todo un desafío.
“Para mí es un reto hacer esta obra. En toda mi carrera no tuve la oportunidad de hacer una obra con una música como ésta. Weill tomó los temas de otros compositores, por lo que hay que escuchar la música de Bach, del cabaret alemán, de Broadway, hay muchas cosas para descubrir, hay 20 números y cada uno tiene su propia firma”, explicó.
Otro aspecto peculiar, abundó, es que “hay tres saxofones, un piano que toca todo el tiempo, muchas percusiones, una mandolina, un bandoneón. Weill hizo desde una música entre clásica y casi barroca hasta atonal, que se parece a Stravinsky y a Shostakóvich, con elementos de jazz, blues, de swing”, dijo el director concertador Srba Dinić.
Esta nueva producción tendrá temporada del 22 al 29 de marzo y contará con la participación del Coro y Orquesta del Palacio de Bellas Artes.
Ascenso y caída de la ciudad de Mahagonny
Cuándo: 22, 24, 26 y 29 de marzo
Dónde: Sala Principal del Palacio de Bellas Artes
Horarios: martes y jueves, 20:00 horas y domingo, 17:00 horas
Localidades: de 90 a mil pesos


