El Museo Jumex crea toda una experiencia estética alrededor del balompié desde antes de ingresar al recinto: recibe con la instalación Tribunas del colectivo Tercerunquinto, que recrea el estrado de un estadio, pero con la particularidad de que las butacas miran hacia diferentes direcciones; y ya adentro, una sala se convierte en una cancha de futbol llanero y otra en vestidores, para increpar desde el arte sobre lo colectivo, los mandatos de género, la misoginia, los rituales de masculinidad, los fracasos, la dominación de la FIFA o el espectáculo vs. represión.
Todo lo anterior como parte de la exposición Fútbol y arte: esa misma emoción, con la que el recinto se suma a la agenda cultural por la Copa Mundial FIFA 2026. En total, son cerca de 70 obras, desde históricas como las célebres pinturas de deportistas, de Ángel Zárraga (Futbolista rubia, 1926 o El futbolista, 1925), pasando por piezas de Jeff Koons, Francisco Toledo, Damián Ortega, Graciela Iturbide, Nahúm B. Zenil, Pedro Friedeberg y Betsabeé Romero. Además de propuestas comisionadas especialmente para la muestra.
“Intentamos que el pensamiento de mucha gente se extienda y toque otras reflexiones, no nada más los ejes del encuentro futbolístico, sino de todas estas líneas circundantes, estos movimientos alrededor del fenómeno del futbol, para llevarlo al pensamientocrítico de lo que es nuestro tiempo, de la necesidad de encuentros humanistas que no sean sólo espectáculo”, comentó a La Razón el curador Guillermo Santamarina.

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En la exhibición se escucha de fondo el sonido de un habitual juego, mientras se aprecian obras que abordan este deporte desde distintas aristas, como la instalación Suspended Playtime, de Wangechi Mutu, quien evoca las pelotas improvisadas con las que juegan los niños en Kenia para reflexionar acerca de la creatividad y el deporte como resiliencia.
En el centro de la sala, Damián Ortega presenta Coliseo: Diagrama de tiempo, en el que con bloques de concreto recrea lo que ocurre durante una contienda futbolística para indagar en la inestabilidad, el caos, el accidente y la interacción humana. Y en una esquina Hassan Musa participa con La lucha de Jacobo con la FIFA, una instalación en la que denuncia cómo en el contexto africano, la federación simboliza una estructura de dominación. También increpa al público la pieza Mi mundial, 1977, de Marta Minujín, que contrapone la estética mundialista del 78 frente a la dictadura militar argentina.
En dicha sala, elementos relacionados con el futbol se transforman en arte con Wim Delvoye, quien presenta Penalty II, 1990, que pone vitrales dentro de una portería en una escena en la que alude a la expresión “pan y circo”; o Manuel Rocha Iturbide, en Globalizado, 2014, cubre un balón de altavoces que emiten los gritos de los espectadores en los estadios, para transformar la pasión deportiva en tensión entre la alienación y la vitalidad.
Para la muestra, el Museo Jumex comisionó obras a Diego Berruecos, Iñaki Bonillas, Sofía Echeverri y Tercerunquinto. Del primero destaca Las trampas de la FE. A.K.A La tentación del fracaso, en la que, a partir de archivos de la Fundación Televisa, hace una investigación de los penales fallidos de la Selección Mexicana y el contexto político y social que vivía el país.
“En el caso de esta pieza están penales desde el 85. Tiene un clímax en 1994, año del Zapatismo, la falsa promesa de Salinas de que México estaba a punto de entrar al primer mundo, los asesinatos de Colosio y de Ruiz Massieu. Además, hubo la mayor cantidad de penales fallados; todos tenemos esa imagen dramática de Jorge Campos llorando en la cancha”, compartió a este diario Diego Berruecos.
También resalta la pieza monumental de Sofía Echeverri, Dechado de impedimentos, 2025, en la que rescata la historia de la Selección Nacional de mujeres que en 1970 quedó en tercer lugar en la primera Copa Mundial Femenil y en el segundo puesto en la justa deportiva del 71. Pone en primer plano y en acción a la delantera Alicia La Pelé Vargas y, abajo, coloca servilletas con frases de las exjugadoras que reflejan cómo fueron relegadas: “La Federación nos abandonó... Los clubs no permitían que jugáramos, nos quisieron borrar del mapa”.
“Lo que hizo el patriarcado después de ver su destacado papel en ambos mundiales fue relegarlas, negarles las entradas a los clubes, mandarlas a entrenar a lo más lejano, imposibilitarles su carrera. Entonces, las regresaron al hogar, poner las servilletas es ese contraste”, explicó en entrevista la artista, quien entrevistó a las jugadoras para esta pieza.
Finalmente, en el segundo piso, se recrean unos vestidores para mostrar otras piezas. La muestra estará abierta del 28 de marzo al 26 de julio. En la instalación de Tercerunquinto, que está afuera del inmueble, habrá funciones de danza, teatro y conciertos; además, se proyectarán algunos partidos del Mundial.
Fútbol y arte: esa misma emoción
Cuándo: del 28 de marzo al 26 de julio
Dónde: Museo Jumex
Entrada libre

