Sala estalla en risas tras narración de anécdota

Celebran a Jaime Sabines, poeta que vivió inmensamente

Durante un homenaje a Jaime Sabines en el Palacio de Bellas Artes, Homero Aridjis recordó una anécdota con Octavio Paz que provocó risas del público

Celebran a Jaime Sabines, poeta que vivió inmensamente Foto: @PalacioOficial

Durante el Festival de Poesía de la Ciudad de México, en agosto de 1987 en el Teatro de la Ciudad, cuando Jaime Sabines apenas anunció que leería “Los amorosos callan”, el público “empezó a corear con él” y lo acompañó recitando el poema. Al terminar la sesión, “Octavio Paz, visiblemente molesto, vino conmigo para preguntar: ¿Quién le paga a la gente para aplaudir a Sabines?”. Fue una de las anécdotas que recordó ayer Homero Aridjis, durante el homenaje dedicado al autor de “Doña Luz XVII”, en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes.

La narración de dicho suceso hizo que la sala estallara en risas, principalmente cuando Homero Aridjis añadió que le respondió a Octavio Paz: “Nadie le paga al público para que le aplauda a Sabines; no es el tipo de público que asiste a los festivales de poesía”.

El autor de Perséfone destacó que “Jaime Sabines nos dejó una voz muy personal en la poesía mexicana. Muchas veces se sentía como un poeta coloquial por su espontaneidad. Nunca parecía rebuscado o sofisticado”.

Por su parte, la escritora y periodista Pilar Jiménez Trejo resaltó que “Jaime Sabines es el libro que abrimos cuando no sabemos cómo decir lo que nos duele en el alma, porque, como él decía, la poesía ocurre como un accidente”.

Rememoró que el poeta solía decir que todo lo que escribió se resumía en tres palabras: “Hay que vivir”. “Es la conclusión de toda la poesía de Jaime Sabines: hay que vivir inmensamente, ardorosamente todos los días mientras uno viva”, añadió.

En su participación, la poeta Mónica Mansour comentó: “Dicen que (Jaime Sabines) es un machín, un machista. Y, la verdad, era muy seductor; se enamoraba de todas las mujeres. Bueno, la gozó”.