Las obras de la Colección Gelman Santander, de figuras de la talla de Frida Kahlo, Diego Rivera, Rufino Tamayo y otras, volverán de España en 2028, aseguró ayer en la conferencia de Palacio Nacional Claudia Curiel de Icaza, secretaria de Cultura federal. Además, anunció que la actual exposición de las piezas en el Museo de Arte Moderno se extenderá hasta el 15 de julio para que se pueda disfrutar durante el Mundial de Futbol.
“La exposición y la colección tienen que regresar a México cada dos años, como lo marca la Ley de Aduanas. Es decir, el Convenio Marco suscrito a cinco años es de conservación y supervisión, pero —la Ley de Aduanas lo ha indicado siempre para exportaciones temporales, que regresan cada dos años—”, indicó.
- EL Dato: La Colección Gelman comenzó en 1943 cuando Jacques encargó al pintor Diego Rivera un cuadro de su esposa Natasha.
Sin embargo, entre el domingo y ayer, en algunos medios de información, como Reforma y Excélsior, se difundió el acuerdo firmado entre los coleccionistas dueños del acervo, la Fundación Banco Santander y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura. En éste se establece que las piezas viajarán al Faro Santander, ubicado en Cantabria, España, para exhibirse en otras partes del mundo hasta el 30 de septiembre de 2030. El plazo puede ampliarse.
La funcionaria no aclaró si se firmó un nuevo convenio para acortar el tiempo o si México forma parte del itinerario.
“Lo que prevalece es lo que hay en el convenio. Si habla de cinco años, son cinco. Renovables, sí. También puede ser que vengan y vuelvan a salir. O estando fuera, notificando en el plazo que les dan, ampliar el plazo”, explicó a La Razón Carlos Lara G., experto en política cultural.
Al abordar la polémica que se ha desatado en los últimos días por la salida de las 68 obras al Faro Santander, en España, a mediados de este año, Curiel de Icaza, declaró que hay normas que regulan la conservación de la colección, de manera que está prohibida su exportación definitiva y únicamente se permite su salida temporal, como es en este caso.
“Esta colección desde 2010 ha salido más de 30 veces del país, es decir, no es la primera vez que va a itinerar. Ha salido más de 30 veces con los permisos correspondientes de entrada y de salida, pero algo muy importante, en esos años, casi 20, la colección no se presentó en México, solamente en museos internacionales”, declaró la secretaria de Cultura.
Dadas estas normas, reiteró que la colección sólo sale de manera temporal. “No se va a desarticular, no todas tienen que ser declaratoria, imagínense todas las colecciones privadas, no todas las obras tienen que tener esa declaratoria, pero la colección es mexicana, no se vendió, sólo sale de manera temporal y es parte de esta oferta cultural durante el Mundial”, subrayó.
Sin embargo, Carlos Lara G. señaló que, al ser una colección privada, los propietarios, en este caso la familia Zambrano, pueden solicitar extender el plazo de salida de las obras, cumpliendo todos los requisitos marcados por la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos.
“Estamos ante un hecho inusual. Los particulares están en todo su derecho de solicitar la renovación, cumpliendo todos los requisitos de ley. No es la primera vez que esto ocurre. Hay uno que nos beneficia, el caso del Códice Aubin, que fue sustraído ilegalmente, pero desde los años 80 un abogado mexicano lo sustrajo de manera ilegal de la Biblioteca Nacional de París, en Francia. Se lo trajo y está en calidad de custodia del Gobierno mexicano. Jurídicamente sigue perteneciendo a Francia y han firmado un acuerdo de préstamo de largo plazo. Estos convenios son una salida técnica”, comentó el especialista.
Asimismo, indicó que las obras sólo podrían estar de manera permanente en nuestro país si el Estado mexicano decidiera adquirirlas, lo cual ve inviable.
“Está la posibilidad de que el Estado las compre, pero no tiene dinero para ello. Son obras que pertenecen a particulares y la única salida para no tener este tipo de vaivenes es que las comprara el Estado, pero si no ocurre, habría que respetar la propiedad de los particulares”, abundó Carlos Lara G.
Dentro de los marcos de su cuidado, el INBAL, dirigido por Alejandra de la Paz, es responsable de su conservación y para ello se tiene suscrito un convenio con la colección, para dar acompañamiento técnico y de supervisión cada cinco años.


