Día Internacional de la Danza

Duane Cochran: Hay menos apoyos para la danza y más talentos

Hoy se lleva al Palacio de Bellas Artes la más reciente creación de Duane Cochran, “El mandarín milagroso”

BAILARINES en una función de El mandarín milagroso. Foto: Especial

EL DIRECTOR de la compañía Aksenti Danza Contemporánea, Duane Cochran, tiene sentimientos encontrados este Día Internacional de la Danza. Por una parte, hoy lleva al Palacio de Bellas Artes su más reciente creación, El mandarín milagroso, con música en vivo, pero por otro lado es testigo de la precariedad en la que trabajan los bailarines y cómo hay un talento vibrante en México, pero menos apoyos gubernamentales y de la iniciativa privada.

“La reflexión este Día Internacional de la Danza es un poco la de siempre. Hay muchos grupos nuevos, mucho talento en México, hay muchas propuestas, creatividad, pero faltan recursos, más apoyos gubernamentales y de privados. Cada año hay muchas propuestas para obtener el Efiartes; sin embargo, lo que dan no abarca todo”, dijo Duane Cochran en entrevista con La Razón.

El ejemplo más claro de esto es que, gracias al estímulo fiscal Efiartes, el cual obtuvo para esta coreografía, pudo pagarles a los bailarines mensualmente, pues cuando se produce sin apoyos, los salarios son por función y en ocasiones no es posible pagar los ensayos. “Un bailarín no puede vivir así, lo estamos haciendo por la necesidad de bailar. Por eso dan clases de pilates, baby ballet. Es una labor titánica”, contó el coreógrafo.

Hoy también llega emocionado casi hasta las lágrimas por pisar nuevamente la Sala Principal del Palacio de Bellas Artes con El mandarín milagroso, una propuesta que creó a través del cuento de Melchior Lengyel y la música de Béla Bartók.

  • EL MANDARÍN MILAGROSO
  • CUÁNDO: 29 de abril
  • DÓNDE: Sala Principal del Palacio de Bellas Artes
  • HORARIO: 20:00 horas

“Me llegó la música primero y después el cuento. Me sabía muy bien la suite, pero cuando me doy cuenta del texto, porque la tocaba sin saber bien a bien de qué se trataba, dije igual que Bartók: ‘Tengo que hacer algo con esta música, porque está increíble’. Es sobre engaño, robo, prostitución, homicidio; imagínate hace 100 años esto. Ahora que la presentamos recientemente, señores grandes, sobre todo, se levantaban y se iban, porque era demasiado; es un cuento todavía muy actual en el mundo”, explicó.

Aunque existe un ballet que Bartók compuso basado en el cuento, el cual fue censurado y causó escándalo, Duane Cochran creó su propia versión en la que, además de la danza, incorpora el teatro y el parkour.

“Hay indicaciones en la partitura; por ejemplo, cuando agarran al mandarín y tratan de asesinarlo, hay una música para esto. Sí trato de seguir las indicaciones, pero con mi imaginación, mi versión escénica. Es diferente a lo que hago, es más danza-teatro, con el movimiento corporal bastante fuerte, porque tomamos un curso de parkour de tres semanas superintenso. Los chicos hacen parkour encima de lo teatral y lo bailado”, contó.

La historia la sitúa en Tepito, donde tres chakales obligan a una muchacha a bailar seductoramente para atraer a hombres para robarles. En la producción, el diseño lumínico y el vestuario convergen con la interpretación en vivo de Sebastian Kwapisz (violín), así como de Jozef Olechowski y Alembert Vásquez en piano a cuatro manos.

El mandarín milagroso se complementa con Concierto para violín, de Igor Stravinsky, pieza en la que la propuesta dancística es más cercana a los trabajos que ha realizado el coreógrafo, más cercana a la danza contemporánea. La propuesta se podrá ver hoy a las 20:00 horas.