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Everybody to Kenmure Street, una historia sobre resistencia civil

El principal valor de la cinta es mostrar el verdadero poder de una comunidad unida ante la injusticia, algo que en los tiempos actuales de incertidumbre y violencia en el mundo resulta sumamente valioso

ESCENA de la película Everybody to Kenmure Street del director Felipe Bustos Sierra
ESCENA de la película Everybody to Kenmure Street del director Felipe Bustos Sierra Foto: Especial

UN DÍA como cualquier otro, elementos del gobierno llegan sin previo aviso al lugar en el que vives y comienzan a sacar de sus hogares a algunos de los residentes con la intención de deportarlos, ¿qué haces al darte cuenta de esa situación tan injusta? En mayo de 2021, para varias personas que habitan en Pollokshields, en Glasgow, ésta fue razón más que suficiente para salir a las calles para manifestarse en contra del Ministerio Interior de Reino Unido y comenzar a informar lo que sucedía por diversos medios, en un acto masivo de resistencia civil y solidaridad.

El documental Everybody to Kenmure Street muestra lo sucedido en ése momento y, en entrevista con La Razón desde el Sundance Film Festival CDMX 2026, el director Felipe Bustos Sierra compartió detalles de la película que este año inauguró el encuentro cinematográfico realizado por tercer año consecutivo en nuestro país.

  • El Tip: El documental y otros pueden verse en Cinépolis Diana, Mitikah, Oasis Coyoacán, Plaza Carso y VIP Miyana hasta el domingo.

Al vivir a diez minutos del lugar, el cineasta se enteró rápidamente de lo que ocurría, y siendo hijo de un periodista chileno exiliado en la dictadura de Augusto Pinochet, ver eso fue muy impactante para él. “Al día siguiente estaba en las calles hablando con gente para entender qué sucedió, era importante estar presente y participar. Al final de la semana noté que había algo nuevo de qué hablar, había algo súper bonito de esa reacción de la gente y para mí era muy importante documentar eso, así que empecé con la meta de hacer un documental”, reveló.

El principal valor de la cinta es mostrar el verdadero poder de una comunidad unida ante la injusticia, algo que en los tiempos actuales de incertidumbre y violencia en el mundo resulta sumamente valioso. El director chileno destacó que “la película se estrenó hace más de seis semanas en Escocia, donde hay elecciones en dos semanas”, y que tal vez para algunos sea peligroso que la vean en el país en el que ocurrió lo que documenta, donde vemos cómo ciudadanos evitan un abuso de parte de la autoridad, justo antes de que elijan a sus nuevos representantes en el Parlamento.

“Hice una gira de festivales y en todas las conversaciones que he tenido ha sido muy claro que la mayoría de la gente, en muchas partes del mundo, siente que los obstáculos que tenemos al frente de nosotros son tan grandes que realmente es imposible poder hacer algo potente, que pueda cambiar un poco la trayectoria en la que vamos en esta época. Pero luego está este documental, que muestra que hay gente que sí puede cambiar algo”, agregó.

Felipe Bustos Sierra mencionó también que la mayoría de las personas están tan preocupadas con cosas como el trabajo, cuánto dinero ganan o lo que pasa con sus familias, que no tienen tiempo para ver lo que pasa a su alrededor con otras personas. Sin embargo, en el documental hay “personas que pararon su día y sus trabajos para salir a la calle y rodear una camioneta para impedir una injusticia, lo hicieron sin creer en su poder personal, pero cuando se juntaron orgánicamente, se dieron cuenta de lo que podían lograr”, señaló.

El cineasta agregó que es emotivo ver a la gente organizarse de manera improvisada para evitar la deportación de sus vecinos. “Es un gesto que, al verlo en la pantalla, puede hacer que otros se conmuevan o que tal vez intenten emularlo si es necesario. Este documental muestra a personas que decidieron ser parte de un movimiento de resistencia, y eso es algo tan sencillo que a veces olvidamos el poder que tiene”, continuó.

La cinta Everybody to Kenmure Street retrata el coraje de quienes decidieron hacer algo que se sentía correcto, a pesar de que algunos de los pobladores ni siquiera conocían quienes serían deportados por las autoridades. Cada escena muestra la espontaneidad humana y el poder de la lucha comunitaria frente a los mandatos estatales. “Vemos a vecinos que sólo decidieron pararse al frente de la policía, mientras que otros sacaron comida y agua para los que estaban en la protesta. Algunos otros abrieron sus puertas para que quienes necesitaran pasar al baño. Cada uno mostró en ese momento su poder de diferentes formas, todas las cosas que hicieron se sintieron revolucionarias”, puntualizó el realizador.