La literatura surcoreana toma fuerza en México de la mano del k-pop, pues han sido los idols sus mayores embajadores. Después de que hace unos años se viralizó que Suga y RM, de BTS, recomendaron la novela Almendra, de Won-Pyung Sohn, el libro llegó al mercado latinoamericano, que ahora cuenta con más traducciones de autores de aquel país. Se fortaleció más cuando en 2024, la escritora Han Kang ganó el Premio Nobel de Literatura.
Ese interés por la literatura surcoreana en crecimiento no ha pasado desapercibido y el gobierno de dicha nación la ha tomado como una política pública, pues promueve y financia la traducción de sus autores a otras lenguas. Sin embargo, a diferencia de la música y las producciones audiovisuales que se han hecho famosas, los libros muestran otra cara de aquella nación: la excesiva exigencia laboral, la soledad o el costo del éxito.
- El Dato: Océano ha publicado también La gran tienda de los sueños 1 y 2, de Miye Lee.
“Las mujeres surcoreanas están operando una especie de contradiscurso. Sí han sabido hacerse un espacio dentro de este fenómeno. Hubo una transición entre los textos de lo que se quería exportar al mundo como deseable, libros que no pegaron y los que pegaron fueron los de las mujeres que estaban haciendo denuncias”, dijo a La Razón la creadora de contenido Ati Díaz.

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En México ahora se encuentran títulos traducidos al español de Han Kang, como La vegetariana, Tinta y sangre o Blanco, en la editorial Penguin Random House.
En Océano hay obras como El impulso, de Won-Pyung Sohn; Paint, de Lee Hee-Young; Cruzaré el tiempo por ti, de Lee Kkoch-nim, o Galleta, de Kim Sun-mi.
Para Ati Díaz, las tres novelas clave que abrieron camino a la literatura surcoreana en México fueron Almendra, El impulso y Kim Ji-young, nacida en 1982.

La llegada al mercado latinoamericano e internacional no ha sido improvisada; el gobierno de Corea del Sur, a través del Instituto de Traducción Literaria de Corea (LTI Korea), impulsa la traducción y promoción de su literatura, a través del financiamiento.
En 2027, por ejemplo, se lanzará un posgrado en traducción que contará con 60 estudiantes, 30 coreanos y 30 extranjeros, abarcando los idiomas español, inglés, francés, alemán, japonés, chino y ruso. Hasta la fecha, el LTI Korea ha formado a más de mil 600 profesionales.
“El éxito de la literatura surcoreana a nivel mundial se basa en el apoyo institucional que ha tenido. Es un capital muy deseable para Corea del Sur, porque ya se colaron a todas las industrias (cine, series, música y estilo de vida), pero en ese ámbito no ha sido del todo”, puntualizó Ati Díaz. Por ejemplo, a pesar de que la novela surcoreana cada vez alcanza más lectores, la poesía sigue relegada y es poco conocida.
“Las olas coreanas no han sido de golpe. Ha sido multifactorial y por etapas: primero llegaron las series, luego la música, el estilo de vida, la comida y al final la literatura”, señaló.
Por su parte, la booktuber Andrea Moreno enfatizó: “El k-pop o los k-dramas nos emocionan de forma positiva. Recientemente estuvo BTS en la Ciudad de México y fue una locura. Pero también las autoras dicen: ‘Ésta no es la única cara de Corea del Sur’. Usualmente, ellas presentan personajes con dificultades mentales, complejidades a la hora de salir adelante en el trabajo, en la escuela. En Corea del Sur tienen muy altos estándares laborales; la gente se enferma por cumplir con sueños inalcanzables de productividad y de éxito. Hay novelas que también abordan la soledad”, dijo.
Después de la euforia que provocó BTS la semana pasada, Ati Díaz, Andrea Moreno y Ximena Haro analizarán en unas charlas el papel de esta ola en la literatura. Serán hoy, el sábado y el domingo.
Charlas
- 15 de mayo: Librería Gandhi de Miguel Ángel de Quevedo a las 19:00 horas
- 16 de mayo: Librería Gandhi Del Valle a las 17:00 horas
- 17 de mayo: Librería Gandhi de Miguel Ángel de Quevedo a las 13:00 horas

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