Un retablo monumental de la Virgen de Dolores, una sala con piezas prehispánicas y esculturas con artistas de la talla de Ángela Gurría, instalaciones de creadores como Betsabeé Romero, fotografías emblemáticas y hasta objetos cotidianos, como una máquina para hacer tortillas, o el traje que usó el cantante José Alfredo Jiménez, conviven en un solo lugar para mostrar la identidad y cultura del país en el pabellón inmersivo México Aquí, en el Monumento a la Madre como parte de la cartelera por el Mundial 2026.

El recorrido se hace a través de cuatro sentidos: la vista, el olfato, el gusto, el tacto y el oído, en seis salas que reúnen 79 piezas originales y 24 fotos.
“Parte de lo que queríamos para esta experiencia es que no fuera una simulación. Mucho de lo que pasa con las experiencias inmersivas es que no tienes el arte real y queríamos tener un catálogo de obra que hablara de nuestra cultura y que tuviera un valor más allá de la experiencia”, explicó a La Razón César Moheno Plá, director creativo de México Aquí, que forma parte del Host City 2026.
PARA LEVANTAR este espacio han cruzado más de 250 personas que nos han ayudado a construir tanto el pabellón como la museografía, los espacios y la parte experiencial del pabellónCÉSAR MOHENO PLÁ Director creativo
Para lograrlo, explicó, trabajaron de la mano con museógrafos, coleccionistas privados, curadores y artistas. “Tenemos piezas prehispánicas, coloniales, modernas, contemporáneas, pero también objetos de la cultura popular del siglo XX, una colección de cine de oro mexicano, fotografías de más de 20 autores distintos, un retablo del siglo XVIII, una máquina de tortillas y cuatro instalaciones de artistas contemporáneos”, compartió.
- 50 Minutos dura el recorrido por el pabellón
El retablo que se presenta en la sección dedicada a los ritos de México es particular, ya que hace años no se había exhibido. “Tuvimos la oportunidad de colaborar con la colección Televisa, la cual resguarda esta pieza, y pudimos volver a armarla después de casi 15 años que no se había vuelto a exhibir y hace más de 25 años que no se había visto en la Ciudad de México”, contó César Moheno Plá.
La experiencia comienza con la sala Piedra, en la que los asistentes pueden tocar las paredes y la obra La Roca #1, de Perla Krauze, para después admirar en otro espacio piezas modernas que conviven con lo prehispánico. Están las esculturas Dualismo y Cráneo, de Ángela Gurría; Archivo II-mármol, de Javier Marín; una figura de la cultura totonaca, y un Xiuhmolpilli mexica, entre otras más.
MÉXICO AQUÍ
- DÓNDE: Monumento a la Madre
- CUÁNDO: hasta el 30 de agosto
- HORARIOS: martes a domingo de 10:00 a 20:00 horas
El viaje continúa por Música, en la que se escuchan distintas versiones de “Cielito lindo”; también hay unos círculos que, al pararse sobre éstos, permiten oír los sonidos cotidianos de México, como el organillero, el carro de los camotes o el fierro viejo. Hay espacios dedicados a la vida nocturna de la capital, donde suena El Malilla, por ejemplo; otro sobre la música sinfónica nacional, donde se aprecia el vestuario de la ópera Cuitláhuac; uno sobre los salones de baile, en el que están unos zapatos de María Félix, acerca de los bares con un traje original de José Alfredo Jiménez, y los sonideros.
Luego se pasa al sentido de la vista con una sala dedicada a la foto, en la que hay una instalación en el techo con lugares emblemáticos de la capital del país, como el Zócalo o el Ángel de la Independencia. Destacan las imágenes: Futbol llanero, de Marco Antonio Cruz; Los agachados, de Manuel Álvarez Bravo, y Unos suben y otros bajan, de Lola Álvarez Bravo, entre otras más.
Para despertar el sentido del olfato está el eje Rito, en el que está la instalación Bosque de columnas, de Paloma Torres, pero también imágenes de la Virgen de Guadalupe, jabones Ven a mí y veladoras.
En cuanto al gusto, se ofrece una mirada a la gastronomía, a través de imágenes de platillos, utensilios de cocina o instalaciones de maíz y, finalmente, hay una sala dedicada al juego.
“Tratamos de ser muy auténticos sobre lo que es la cultura de la Ciudad de México, evitar caer en clichés muy folclóricos y salir del lugar común. Para los extranjeros va a ser una manera de entender mejor nuestra cultura y de disfrutarla más, y para los mexicanos y la gente de la ciudad es una oportunidad para volver a generar orgullo e impresionarnos con toda esta riqueza cultural”, concluyó César Moheno Plá.



