LA SOCIEDAD Estudiantil del Conservatorio Nacional de Música exige fincar responsabilidades contra la empresa que se encargó de realizar las recientes remodelaciones en el inmueble, que en abril, a 33 días de la rehabilitación, registró goteras y filtraciones de agua en salones.
“Sí o sí debe haber responsabilidades contra la empresa encargada de las remodelaciones”, dijo a La Razón Mariana Velázquez, presidenta de la sociedad.
Comentó que las afectaciones han generado molestia, porque para la primera fase de rehabilitación tuvieron que dejar de tomar clases en el inmueble.
“La primera etapa dejó muchos estragos, nos quedamos cinco meses sin clases en el Conservatorio, falta la segunda y no sabemos cómo se va a manejar. Lo que más generó molestia es que pasamos cinco meses sin clases ahí y luego hay desperfectos”, comentó.

Sobre su demanda de crear una bolsa de trabajo, Mariana Velázquez externó que ésta no ha avanzado.
“No se está atendiendo nuestra demanda de falta de oportunidades laborales. ¿Qué vamos a hacer después de 10 años de la carrera en el Conservatorio? El Estado debería hacerse cargo de generar orquestas nuevas para los egresados del INBAL o generar otras oportunidades”.
Coincidió con la directora Gladys Zamora en contar con mayores herramientas para insertarse en la vida laboral. “Nos preparan para tocar en una orquesta, pero en la actualidad es tanta la necesidad de este tipo de empleos que esta preparación ya no es suficiente”, dijo.
También externó que es necesario profesionalizar a los docentes.



