Con la crisis de Editorial Era y las alertas que esto generó en los sellos y librerías como contexto, ayer la Secretaría de Cultura y el Fondo de Cultura Económica anunciaron acciones para impulsar el ecosistema librero del país: la propuesta de tasa cero para establecimientos, que representaría un beneficio fiscal estimado entre 200 y 250 millones de pesos anuales para el sector, destinar 50 millones de pesos para la adquisición de acervos con el fin de renovar la Red Nacional de Bibliotecas Públicas y apoyos para ferias de libro.
Las medidas fueron celebradas por la Alianza de Editoriales Mexicanas Independientes (AEMI) y la Red de Librerías Independientes, pero las ven con reserva, pues consideran que no resuelven de fondo las problemáticas que enfrenta la industria, externaron a La Razón.
“Estaríamos en espera de esa política pública integral, porque éstas sólo son medidas de política pública. Es mucho más complejo y atacando situaciones muy diversas, por ejemplo, la Ley del Libro que está detenida, la cuestión de la piratería. Sin embargo, con estas medidas puntuales que anunciaron nos sentimos contentos y las celebramos”, dijo Claudia Bautista, presidenta de la RELI.
- El Dato: La iniciativa de la tasa cero para librerías fue elaborada por la Secretaría de Cultura y el Fondo de Cultura Económica, en colaboración con la Secretaría de Hacienda.
Las políticas para incentivar el ecosistema del libro las dieron a conocer en conferencia de prensa, la secretaria de Cultura, Claudia Curiel de Icaza, y el director del Fondo de Cultura Económica, Paco Ignacio Taibo II, quienes señalaron que era una política desde el punto de vista de los lectores y una propuesta que se trabajó desde que inició el Gobierno de la Presidenta Claudia Sheinbaum.
“Se trata de apoyar a la industria editorial, sí, pero desde el punto de vista de los lectores. Lo que hagamos por mejorar la calidad del servicio estatal hacia los lectores repercute directamente en las editoriales en la medida en que moviliza, apoya económicamente la venta de sus libros”, dijo Taibo II.
De la tasa cero, explicó que “es una vieja demanda” y no se tenía una respuesta general. “Lo que hace es fortalecer económicamente a las librerías, hasta la más chiquita, perdida en el país, hasta las grandes cadenas. Era una medida muy reclamada por todo el sector”.
- 7 mil bibliotecas conforman la red nacional en el país
La propuesta se incorporó en el Paquete Económico 2027 enviado al Congreso de la Unión. “Hemos escuchado a Era, pero pensamos que es un sector mucho más amplio y que el apoyo tiene que ser una política integral, no solamente de unos”, comentó Curiel de Icaza.
Al respecto, Claudia Bautista, presidenta de la RELI, observó: “La tasa cero no va a generar lecturas, no va a cambiar la concentración de los canales de venta, no va a equilibrar la cuestión de la desigualdad territorial aquí en México. Es una medida muy importante que puede ayudar a las empresas enormes, como a las librerías chiquititas, pero solamente es una pieza más de un complejo rompecabezas que necesitamos abordar”.
La secretaria de Cultura detalló que serán contempladas las que tengan una facturación de venta de 90 por ciento de libros. “La tasa cero se va a dirigir principalmente a todos aquellos cuya actividad sustantiva es la venta de libros, porque si vendes 10 por ciento de libros y lo demás no tiene nada que ver, no aplica. Tiene que ser alrededor de 90. Hay que apoyar Al sector más vulnerable, que son los que tienen la vocación de venta”.
Claudia Bautista comentó que sería importante reconocer que existen librerías que tienen comercios alternos.
“Como una forma de supervivencia, las librerías adoptan muchas otras actividades para complementar el ingreso. Tienen clubes de lectura, venden papelería, tienen cafeterías y muchos de esos puntos de venta se sostienen a raíz de esos ingresos. Lo que queremos es que se matice ese criterio y se aplique a la realidad de las librerías”, comentó.
De la adquisición de acervo, las autoridades reconocieron que desde hace 10 años no se compraban libros para la Red Nacional de Bibliotecas Públicas y que se beneficiaría a editoriales independientes, pequeñas y medianas, con el fin de fortalecer la producción editorial en el país. La convocatoria se publicará el 21 de septiembre a través de la Dirección General de Bibliotecas.
“Llevamos 10 años en los cuales las bibliotecas no compraban libros. Lo cual era terrible desde el punto de vista de las editoriales, cualquier editorial que produjera en México no le iban a comprar libros. Esto obedecía a un reporte drástico que se había producido en el cambio de administración, porque las compras anteriores de bibliotecas que se hicieron en sexenios pasados eran arbitrarias y enloquecidas”, justificó Taibo II.
Dijo que sería una convocatoria democrática. “Tendrá que crearse una comisión múltiple para revisar las enormes listas para poder repartir esta enorme bolsa de manera democrática y de acuerdo a la combinación de las necesidades de las bibliotecas y de las propias editoriales de difundir los libros”, expresó, y añadió que dependerá de los títulos que los usuarios pidan.
Sobre esta acción, Marlene Zertuche, presidenta de la Alianza de Editoriales Mexicanas Independientes (AEMI), comentó: “Está magnífico que sea un apoyo anual de 50 millones de pesos, pero ¿cuántas editoriales independientes hay? Una venta no soluciona, no hace un frente integral; es como un paliativo. Todas estas medidas anunciadas son una buena noticia, pero sí hay que verlas con reserva”. Además, señaló que haría falta una acción para incentivar las coediciones con editoriales independientes.
Finalmente, Claudia Bautista advirtió que en las acciones para incentivar a la industria editorial sería central la publicación del reglamento de la Ley del Libro que está pendiente desde hace 18 años.
“No hay reglamento, pero lo primero sería hacer cumplir lo que ya está diciendo la ley. La elaboración del reglamento contemplaría qué herramientas aplicará la ley. ¿Cuáles son los castigos? Porque no tiene ninguno. Y también una base de datos que sirva para hacer cumplir la ley”, externó y adelantó que la RELI buscará una próxima audiencia con autoridades de la Secretaría de Cultura federal y el Fondo de Cultura Económica.



