Los juegos inician mañana

Por primera vez desde 1990, los 4 semifinalistas son campeones

EN LA EDICIÓN de Italia de hace 36 años también estaban Argentina e Inglaterra, pero no se enfrentaron en ese momento; España y Francia chocan por primera vez en semifinales de la justa

En la imagen los jugadores de Argentina, Francia, Inglaterra y España, Julián Álvarez, Ousmane Dembele, Harry Kane y Mikel Merino
En la imagen los jugadores de Argentina, Francia, Inglaterra y España, Julián Álvarez, Ousmane Dembele, Harry Kane y Mikel Merino Foto: Especial

Pedir un mejor cuadro de semifinales para el Mundial de futbol más grande de la historia sería pecar de exigente y buscar lo imposible: Argentina contra Inglaterra, más Francia frente a España. Todas han sido campeonas del mundo. Argentina ocupa actualmente el trono y Lionel Messi luce colosal a sus 39 años.

Habría que remontarse a la edición de Italia 1990, cuando los últimos cuatro en carrera por el título presumían de estrellas en sus camisetas. Entonces, la Argentina de Diego Maradona buscaba revalidar su corona. También estaban los ingleses, pero en esa ocasión no se cruzaron con la Albiceleste.

  • El Dato: EL BALÓN de alta tecnología, equipado con “sensores avanzados” privó a Croacia de lo que parecía un gol agónico del empate

Se juntan por primera vez los cuatro primeros del ranking de selecciones de la FIFA, así como cinco de los seis máximos anotadores después de seis partidos: Messi, Kylian Mbappé, Jude Bellingham, Harry Kane y Ousmane Dembélé; este último el más reciente ganador del Balón de oro.

El primer acto de las semifinales se escenificará mañana en Dallas con el duelo entre España, la reinante campeona europea, y Francia, dueña de la delantera más letal del último mes en Norteamérica. Al día siguiente, argentinos e ingleses se medirán en Atlanta.

“Iremos a competir una vez más como lo hacemos siempre, contra una potencia, una gran selección”, se entusiasmó la leyenda Lionel Messi, tras la victoria 3-1 ante Suiza la noche del sábado, en Kansas City.

  • 292 goles van hasta el momento en el torneo

Será una semifinal con un significado especial para el capitán argentino, la tercera que juegue en seis mundiales y el primer cruce contra Inglaterra, ya sea en partidos oficiales o en amistosos.

“Jugué contra todos, menos contra Inglaterra”, acotó Messi, quien suma ocho goles para liderar la tabla de anotadores con Mbappé. “Y es especial porque es una selección grande, es una potencia y siempre es lindo jugar contra selecciones así”.

Esa Argentina acabó sucumbiendo ante Alemania Occidental en la final, repitiendo el duelo por el título librado en México cuatro años antes.

Podría darse una secuela de la final de Qatar 2022 en el caso que tanto Francia como Argentina avancen.

  • El Tip: LA FIFA está vendiendo el césped que se utilizará para la final del 19 de julio en el Met- Life Stadium.

La Albiceleste se las verá contra Inglaterra, un duelo que retomará una rivalidad que trasciende el campo de juego, a la sombra de las tensiones relacionadas con la Guerra de las Malvinas en 1982.

“Es un partido de futbol, ¿eh?”, cortó en seco el seleccionador argentino Lionel Scaloni cuando le preguntaron el tema de las Malvinas. “El mensaje es que es un partido de futbol. No busquemos otra cosa. Vamos a jugar un partido de futbol contra una gran selección, que tiene un gran entrenador (Thomas Tuchel), al que aprecio y admiro mucho. Es un partido de futbol. Punto. No hay más que eso”.

Estrictamente en el futbol, los episodios que ambas selecciones han escrito son memorables.

El capitán argentino Antonio Rattín, quien falleció el sábado a los 89 años, fue expulsado durante un accidentado duelo de cuartos de final contra Inglaterra en 1966. Alf Ramsey, el técnico de los ingleses, tildó de “animales” a los argentinos y les pidió a sus propios jugadores no intercambiar camisetas con los albicelestes tras la victoria 1-0 en el Estadio Wembley.

Veinte años más tarde, en los cuartos de final de México 1986, Diego Armando Maradona fue el verdugo de los ingleses, primero con el célebre gol de la “Mano de Dios”, seguido por el “Gol del Siglo”, con los que Argentina derrotó 2-1 a Inglaterra rumbo a la conquista del segundo de los tres títulos de la Selección Argentina.

Después, en el Mundial de Francia 1998, el astro inglés David Beckham fue expulsado por patear al mediocampista Diego Simeone, a quien la prensa inglesa le reprochó exagerar su reacción ante lo que aparentó ser un leve contacto. Argentina ganó ese partido en una tanda de penales.

David Beckham se desquitó cuatro años después en Corea-Japón. Lo hizo con un gol de penalti para la victoria 1-0 que contribuyó a la eliminación de los sudamericanos en la fase de grupos.

Los problemas físicos, sobre todo en los laterales, han zarandeado los planes del alemán Tuchel, pero las extraordinarias prestaciones de Bellingham y Kane, cada uno con seis goles, tienen a Inglaterra ilusionada con alzar la copa por primera vez desde 1966.

“Es evidente que hay que mejorar. Mi meta es progresar en lo que hoy no se pudo hacer”, reconoció Scaloni tras un partido contra Suiza en el que Argentina se benefició cuando los europeos se quedaron con 10 hombres desde los 72 minutos por la expulsión de Breel Embolo con doble amarilla.

“En Qatar también sufrimos. Igual jugando mejor, pero también sufrimos. La cosa pintaba fea, pero tras la expulsión la cosa cambió. Sufrimos, no estuvimos como queríamos. Nos costó juntar pases y ganar duelos”, dijo Scaloni.

Dos años después de medirse en la Eurocopa, Francia y España se citan otra vez en las semifinales de un gran torneo y de nueva cuenta será en un duelo de matar o morir y para demostrar que su objetivo principal.

La Roja ganó 2-1 y Lamine Yamal, quien entonces tenía 16 años, aportó un gol. España se consagró tras vencer a Inglaterra en la final.

El desempeño de Mbappé se vio mermado en aquel torneo debido a una fractura de nariz. Michael Olise y Désiré Doué, los acompañantes de Mbappé y Dembélé en el ataque francés aún no había irrumpido en escena.

Ahora, Francia es vista como la selección que más miedo mete en este Mundial.

España llegó al certamen lidiando con las lesiones de Yamal y del también extremo Nico Williams. Los goles postreros del suplente Mikel Merino terciaron para doblegar por la mínima a Portugal y Bélgica en las dos últimas rondas.

La expulsión del suizo Breel Embolo en el partido de cuartos de final del sábado contra Argentina fue la decisión más reciente que pudo haber dejado atónitos a los aficionados, sobre todo por el confuso nombre de la norma recién implementada, que inclinó el encuentro a favor de la Albiceleste.

Se llama la regla de “identidad equivocada”. Pero técnicamente, a Embolo no le mostraron una segunda tarjeta amarilla (que derivara en roja) por un caso de identidad equivocada. Fue porque el árbitro Joao Pinheiro no vio en su momento que el delantero había simulado una falta ante una supuesta entrada del argentino Leandro Paredes.

A Paredes se le mostró inicialmente una tarjeta amarilla, lo cual es un factor clave. Según las reglas de la FIFA, como Paredes fue amonestado, el videoarbitraje puede intervenir y recomendar que el árbitro en el campo revise el monitor a un costado de la cancha.

Tras la revisión, el árbitro consideró que Embolo había cometido una “simulación clara”. Le mostró una segunda tarjeta amarilla y lo expulsó.

Las reglas establecen que el videoarbitraje puede ayudar cuando el árbitro sanciona al “equipo equivocado por una infracción que resulta en una tarjeta roja o amarilla mostrada al jugador equivocado”.

Fue un punto de inflexión en el partido, al producirse cinco minutos después de que Suiza había empatado 1-1. Argentina ganó 3-1 en la prórroga.


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