En un combate de alta intensidad, la boxeadora jalisciense Ariadna Gil finalizó su participación en los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026 al quedarse con la medalla de bronce en la división de los 54 kilogramos, luego de caer en la ronda semifinal ante la boxeadora local, la dominicana Estefania Almanzar, por decisión unánime (5-0).
A sus 20 años de edad, la originaria de Jalisco subió al cuadrilátero dispuesta a todo, ante la isleña. Visiblemente conmovida y al borde del llanto por la frustración de no alcanzar la pelea por el oro, Gil demostró la casta y el pundonor que la caracterizan tras el veredicto.
“Yo esperaba esta pelea, definitivamente sabíamos que la peleadora era así. Se sabía la pelea que teníamos en gradas; no le doy foco a eso, sino reconocer que se peleó, perdimos bien y no queda más que seguir trabajando, ver los errores que cometimos y a mejorar. Somos mexicanos, nunca nos echamos para atrás”, declaró con valentía la pugilista.

Juegos Centroamericanos y del Caribe 2026: Resumen de medallas que México ganó hoy 7 de agosto

Un camino contundente y un futuro brillante
El bronce colgado al cuello de Ariadna Gil no es obra de la casualidad, sino el fruto de un torneo sumamente sólido. Quien iniciara en este deporte a los ocho años de edad en el gimnasio ‘La Esquina Azul’ —bajo el apodo de “La Silenciosa”— tuvo un paso arrollador en las rondas previas. En su debut, despachó a la hondureña Ana Amador por la vía del RSC (Réferi Suspende Combate) a los dos minutos exactos del primer round, y posteriormente superó a la puertorriqueña Coralis Cruz por un claro 2-0.
Aunque su objetivo inamovible era cambiarle el color al metal y subir a lo más alto del podio en este arranque del ciclo olímpico, la atleta asimila este tropiezo como el cimiento de una carrera que apenas va en ascenso.
Orgullo y dedicatoria hasta Jalisco
Con las emociones a flor de piel, Ariadna no se olvidó de las personas que sostienen su carrera en el alto rendimiento, dedicando este logro a su círculo más íntimo y a toda la afición que siguió su trayecto.
“Principalmente esta medalla es para mis papás, son los que siempre están detrás de mí. A mi papá le debo todo lo que soy ahorita y donde estoy. A mi familia, que son todo mi respaldo; a mi novio, a su familia que siempre está pendiente, y a todo México. A mi entrenador, a todo Jalisco y a todo México que está detrás de mí en cada pelea. Yo subí a darlo todo con la esperanza de pelear esa final y, pues bueno, así son las cosas. Esto sigue, no se termina nada, va empezando y sé que voy a dar mucho más”, concluyó con firmeza la guerrera mexicana.

México suma bronce con “Abe” Álvarez en Santo Domingo 2026

