Después del horror y el desencanto que trajo consigo la segunda Guerra Mundial, en la década de 1950 se formó un movimiento literario en Estados Unidos que primero se denominaría la Generación Silenciosa y luego cambiaría su nombre a Beatniks. Fueron muchas las vertientes artísticas que lo influyeron, pero básicamente consolidó una contracultura que desafiaba las normas sociales establecidas, las reglas sociales conservadoras de la época que incluían: libertad sexual sin trabas, consumo de alcohol y experimentación con drogas llamadas psicodélicas (como lsd, peyote y otras); interés por las religiones y filosofías orientales como el budismo zen, y temas como la magia y la metafísica. Quienes fueron parte del movimiento adoptaron la música de jazz como su contraparte artística, no sólo por sus implicaciones de ser un género musical transgresor y revolucionario, sino porque imitaban en lo literario el gusto por la improvisación en sus recitales. Defendieron el uso del verso blanco o libre, rompiendo con una larga tradición del uso de métricas y rimas, y aplicaron en su poesía un lenguaje coloquial que expresaba experiencias directas de la vida cotidiana, incluyendo sus vivencias sexuales y el consumo de drogas.
Las poetas del grupo fueron las primeras en hablar de su situación particular como mujeres en una sociedad conformada por normas heteropatriarcales. Se congregaron en ciudades como Nueva York y San Francisco, donde llevaron a cabo lecturas públicas de poesía que fueron legendarias, acompañadas de música de jazz.

LA PALABRA BEATNIK fue acuñada por Herb Caen, un popular periodista de San Francisco, para referirse a los beats o la generación beat, de manera despectiva. Utilizó el término en un artículo escrito en el San Francisco Chronicle el 2 de abril de 1958 fusionando las palabras beat y sputnik, como las naves espaciales rusas, implicando que eran extrañas y antiestadunidenses, refiriéndose a que se vestían de negro, usaban boinas y eran libertinos que rompían las reglas de la decencia.

John Candy: I Like Me
Sus exponentes más conocidos son: Jack Kerouac, Allen Ginsberg, Lawrence Ferlinghetti, Gregory Corso, Gary Snyder, William S. Burroughs, Lucien Carr, Herbert Huncke, Neal Cassady, Michael McClure, Amiri Baraka, (LeRoi Jones), Lew Welch y David Meltzer, entre otros. Algunos de ellos se habían conocido en la Universidad de Columbia, y de ahí surgió la discusión y la necesidad de crear una nueva visión literaria que rompiera con los cánones establecidos.
Sin embargo, es menos conocido que dentro del grupo de los beatniks había mujeres que fueron parte del movimiento. Algunas fueron esposas, amantes o musas de algunos de ellos, otras simplemente compañeras; unas fueron exitosas y publicaron libros y obtuvieron premios y otras no tanto, incluso algunas se suicidaron. Es importante hacer notar que, aunque en general hablaron de los mismos temas de contracultura que los escritores varones, ellas aportaron una nueva perspectiva literaria que les otorgaba su género, porque escribieron sobre la maternidad, el aborto, el amor, los hijos, lo doméstico, el abandono, la exclusión de la sociedad y la invisibilidad. Fueron las primeras en adoptar posturas feministas y militaron contra la guerra de Vietnam. Algunas fueron perseguidas por la policía tras escribir poemas eróticos y “obscenidades”. Y, sin embargo, cuando se habla de “los beatniks” sólo aparecen nombres masculinos.
Todas ellas siguieron escribiendo mucho después de que se acabara el movimiento y forjaron una carrera literaria por sus propios méritos y aun así continúan siendo etiquetadas como la amante de o la musa de, los beatniks, sin reconocérseles a cabalidad la importancia de su obra. Como señala la investigadora Brenda Knight en su libro Women of the Beat Generation: The Writers, Artists and Muses at the Heart of a Revolution:
Las mujeres Beat eran rebeldes con talento y con el suficiente coraje y espíritu creativo como para dar la espalda a la buena vida que los años cincuenta prometían y abrirse paso en San Francisco y el Greenwich Village, mucho antes del feminismo de la segunda ola.
Indiscutiblemente, su obra revolucionó la literatura femenina con sus hallazgos y postura, aportando un cúmulo valioso de experimentación y creatividad a las mujeres de generaciones posteriores.
Sus nombres: Diane di Prima, Denise Levertov, Joyce Johnson, Hettie Jones, Joanne Kyger, Joanne McClure, Jannine Pommy Vega, Anne Waldman, Ruth Weiss, Leonore Kandel, Elise Cowen, Mary Norbet Körte. Casi todas tuvieron una larga vida. Muchas publicaron al principio en revistas literarias o plaquettes que imprimían editores independientes que en ese entonces apoyaban a los escritores experimentales con ediciones artesanales limitadas.
LAS MUJERES BEAT ERAN REBELDES CON TALENTO Y CON EL SUFICIENTE CORAJE Y ESPÍRITU CREATIVO COMO PARA DAR LA ESPALDA A LA BUENA VIDA QUE LOS AÑOS CINCUENTA PROMETÍAN Y ABRIRSE PASO EN SAN FRANCISCO Y EL GREENWICH VILLAGE.
SIN DUDA, LA POETA DIANE di Prima (Brooklyn, 1934-San Francisco, 2020) es una de las más conocidas y quizás una de las más dotadas. Mientras vivía en Nueva York tuvo una relación sentimental con el poeta afroamericano LeRoi Jones, lo que en los años cincuenta era un escándalo. Tuvieron una hija juntos y coeditaron la influyente revista literaria mimeografiada The Floating Bear a partir de 1961. También cofundaron el New York Poets Theatre, que puso en escena obras de poetas y escritores de vanguardia.
Por un tiempo formó parte de la comunidad psicodélica del psiquiatra Timothy Leary y en 1969 escribió una novela erótica: Memoirs of a Beatnik, que fue muy criticada. A partir de los años 70 enseñó poesía en la Jack Kerouac School de Disembodied Poetics (Escuela Jack Kerouac de poéticas desencarnadas) en Boulder Colorado, junto a Allen Ginsberg, Gregory Corso y William Burroughs. La policía la persiguió varias veces por escribir “obscenidades”. Escribió 43 libros entre poesía y prosa, su obra se ha traducido a más de 20 idiomas y recibió varios premios, entre ellos, ser poeta laureada de California y de la ciudad de San Francisco. También fue fotógrafa, artista de collage y acuarelista. Tuvo cinco hijos y su poema épico “Loba” de 1978 es comparado a “Aullido” de Alan Ginsberg, aunque explorando la experiencia femenina.
Joyce Johnson (Nueva York, 1935) es conocida porque fue amante de Jack Kerouac de 1957 a 1958. Escribió dos libros sobre él: Personajes secundarios (sobre su relación) y la biografía The Voice Is All: The Lonely Victory of Jack Kerouac (La voz lo es todo: La victoria solitaria de Jack Kerouac). Actualmente es una novelista reconocida.

ELISE COWEN, (Nueva York, 1933-Nueva York, 1962), amiga de Joyce Johnson, tuvo una relación amorosa con Allen Ginsberg. Cuando éste le confiesa que es homosexual, Elise se empareja con una chica. Tiempo después se muda a California y tiene relación con un artista alcohólico y se hace un aborto que termina en histerectomía. Vive un tiempo con la poeta Janine Pommy Vega hasta que ingresa al hospital por una psicosis. Se escapa del hospital y se suicida arrojándose desde una altura de siete pisos. Su familia quemó gran parte de su obra al considerarla obscena por tratar de sus experiencias lésbicas y con las drogas. En años recientes se rescataron algunos poemas.
Joanna McClure (Oracle, 1930) creció rodeada de paisajes desérticos que más tarde influirían en su poesía. Estudió literatura en la Universidad de Tucson, donde en 1954 conoció a Michael McClure y con quien se mudó a San Francisco para adentrarse en el movimiento beat. Se casaron en 1955, tuvieron una hija y su matrimonio habría de durar treinta y tres años de fecunda colaboración literaria e intelectual.

McClure se involucró activamente en el movimiento beat y en el Renacimiento de San Francisco, asistiendo a lecturas en bares y librerías como la legendaria City Lights (de Lawrence Ferlinghetti) y a la famosa lectura en 1955 en la Galería Seis, donde Allen Ginsberg leyó su poema “Aullido” por primera vez. Su casa era lugar de reunión del grupo de escritores.
McClure publicaba sus poemas en revistas literarias hasta que por fin en 1974 salió su primer libro: Ojos de lobo. En la década de los setenta publicaría tres libros editados de manera artesanal y con ediciones limitadas. En 2013 North Atlantic Books publicó una compilación de su obra: Catching Light: Collected Poems of Joanna McClure (Atrapando Luz: Poemas reunidos de Joanna McClure), que la posiciona como una voz clave entre las mujeres beat.

JOANNE KYGER (Vallejo, 1934-Bolinas, 2017), poeta asociada a los beats y al movimiento Black Mountain, en 1957 se mudó a San Francisco donde unos años más tarde conocería a Gary Snyder con quien se casó en 1960. En 1962 viajaron a la India junto con Allen Ginsberg y Peter Orlovsky y conocieron al Dalai Lama. Su primer libro se publicó en 1965. Poco después se divorció de Snyder y durante un tiempo fue maestra en la Jack Kerouac School of Disembodied Poetics. Es autora de más de veinte libros de poesía.

JANINE POMMY VEGA (Jersey City, 1942-Woodstock, 2010) a los 16 años conoció en Nueva York a Allen Ginsberg y a Peter Orlovsky a través de Gregory Corso. Mantuvo una relación con ambos hombres hasta que en 1962 se casó con un pintor peruano llamado Fernando Vega. Por un tiempo vivieron en París y luego viajaron por Europa. En Ibiza, Fernando murió por una sobredosis de heroína. Desde entonces Janine se convertiría en una gran viajera. En 1968, City Lights le publicó su primer libro: Poemas a Fernando, que fue el tercero publicado a una poeta. Entre 1971 y 1975 recorrió Sudamérica y vivió un tiempo como ermitaña junto al lago Titicaca. Producto de esas experiencias fueron los libros: Journal of a Hermit (Diario de una ermitaña,1974) y Morning Passage (El pasaje de la mañana, 1976).
A su regreso a Estados Unidos se involucró en un proyecto del Pen Club Internacional para mejorar la vida de las mujeres presas, a través de programas de escritura, dando cursos y talleres por más de veinticinco años.
Viajó por varios continentes escribiendo sus memorias de viaje en Tracking the Serpent: Journeys to Four Continents (Siguiendo la serpiente, viajes por cuatro continentes). Su último libro de poesía fue El piano verde. Nuevos poemas (2005).

LENORE KANDEL (Nueva York, 1932-San Francisco, 2009) comenzó su carrera de poeta publicando varias plaquettes. En 1960 se mudó de Nueva York a San Francisco donde conoció a Jack Kerouac, quien la inmortalizó como Romana Swartz, “un monstruo rumano de gran belleza” en su novela Big Sur (1962).
Kandel saltó a la fama en 1966 gracias a un pequeño libro de sólo cuatro poemas: The Love Book (El libro del amor). Uno de ellos, llamado “Fuck with love” (Coge con amor) causó furor y la policía allanó la librería de City Lights y The Psychodelic Shop para confiscar el libro por considerar que su trabajo violaba los códigos de obscenidad del estado. Cuando un año después un jurado declaró que el libro era obsceno, las ventas se dispararon y ella se convirtió en una leyenda. Durante el festival Human Be-In, que se llevó a cabo en el Parque del Golden Gate en San Francisco el 14 de enero de 1967, Lenore fue la única mujer en el escenario y leyó los poemas de The Love Book.
Kandel publicó en 1967 World Alchemy (Alquimia del mundo), su único libro de largo formato. En 2012 se publicó de manera póstuma: Collected Poems of Lenore Kandel (Poemas reunidos de Lenore Kandel).
Mary Norbert Körte (Oakland,1933-Willitis, 2022) creció en la zona de Oakland-Berkeley Hills en la bahía de San Francisco, en el seno de una familia católica y es un caso raro entre las beats. Al cumplir dieciocho años ingresó en el convento St. Rose de San Francisco donde estudió latín y poesía latina. Mary dijo haber “despertado” tras ver por televisión un discurso de Martin Luther King. Luego, en 1965 acudió a la Berkeley Poetry Conference donde escuchó por primera vez las voces de los poetas beatniks que la conmovieron. A pesar de que intentó seguir las normas conventuales, por las noches se escapaba para darles de comer a los diggers, una comunidad contracultural de San Francisco. Ahí fue donde conoció a las poetas y activistas Diane di Prima y Lenore Kandel.

En 1967, el poeta David Meltzer le ayudó a publicar su primer libro: Hymn to the gentle sun (Himno al sol gentil) y un año después decidió dejar el convento. Se mudó a Berkeley a trabajar como secretaria en la Universidad de California donde se hizo amiga de Denise Levertov, quien la nominó para ganar una beca de la fundación, National Endowment for the Arts. En 1972 se mudó a un bosque en una zona reservada en Mendocino, California. Desde entonces se volvió activista ambientalista. Fue maestra de poesía de muchas generaciones y en 2023 se publicó un volumen póstumo titulado: Jumping into the American River. New and selected poems (Saltando en el Río Americano. Poemas nuevos y seleccionados).
Ser mujer y estar en medio de la escena Beat, coartaba. Y si no eras lesbiana o bisexual o alguien con mucho arrojo, no publicabas. Las mujeres de la Generación Beat, o las vinculadas al Black Mountain College, eran fuertes, pero, aparte de estar ocupadas con las tareas domésticas y el cuidado de los hijos, creían más en sus maridos que en sí mismas. Por eso, a menudo eran ellas las que aportaban un salario estable al hogar. El contexto de la época no resultaba propicio para las mujeres creadoras. A mí me costó la familia...
Con estas palabras se presenta a sí misma Hettie Jones (Nueva York, 1934-Filadelfia, 2024) en el prólogo a sus memorias: Cómo me convertí en Hettie Jones, publicada en 1990 por LeRoi Jones quien fue su marido en 1958 y con quien tuvo dos hijas. Se divorciaron en 1964, entre otras cosas, porque LeRoi tuvo una hija con Diane di Prima aun estando casado con ella.
En 1999 ganó el premio Norma Farber al primer libro, por su volumen de poesía titulado Drive, con el que la crítica la calificó como una poeta valiente y poderosa.

DENISE LEVERTOV (Ilford, 1923-Seattle,1997) aunque nacida en Inglaterra, es considerada una de las mejores y más importantes poetas estadunidenses. Conoció y fue contemporánea de los beatniks, pero se le considera más afín al grupo de poetas de Black Mountain (proyectistas u objetivistas) y seguidora de William Carlos Williams. En todo caso, ella misma se negó a etiquetarse. Dio clases en varias universidades, y fue editora de poesía en The Nation, feminista y activista contra la guerra de Vietnam. Escribió más de 20 libros de poesía y varios de prosa.
Nadie mejor que Ruth Weiss (Berlín, 1928–Albion, 2020) merece el título de la poeta del jazz. Su familia huyó de Alemania antes de la Segunda Guerra y llegó a vivir a Chicago durante 1939. Luego regresó a Europa unos años después de la guerra y en 1949 volvió a Chicago donde comenzó a tener contacto con el jazz y los poetas callejeros. En 1952 se mudó a San Francisco, y ahí fundó junto con unos amigos, un club llamado The Cellar dedicado al jazz y a la lectura de poesía. Weiss fue hizo muy amiga de Neal Cassady y de Kerouac, con quien hacía competencias para escribir haikú. Escribió diecinueve libros de poesía en los que es fundamental el vínculo entre el performance oral y el acompañamiento de la música de jazz con su improvisación.

ANNE WALDMAN (Millville, 1945) es considerada la “última poeta beat”. Junto con Allen Ginsberg fundó en 1974 la Jack Kerouac School of Disembodied Poetics, donde es profesora de poética. De 1968 a 1978 fue directora de The Poetry Project at St. Mark’s Church, que se enfocaba en poesía experimental. Se le considera fundadora del movimiento outrider que se caracteriza por la experimentación radical con el lenguaje, la conciencia imaginativa y la exploración de nuevas estructuras. El concepto también abarca el activismo cultural y político, y busca llevar la poesía a las calles. Waldman conceptualiza este movimiento como heredero del movimiento beat, la New York School y Black Mountain. En 2011, fue elegida miembro de la Academia de Poetas de Estados Unidos. Ha publicado más de 40 libros de poesía y ha recibido numerosos premios.


