Los Psychic Ills

La canción #6

6
Los Psychic IllsFoto: exileshmagazine.com
Por:
  • Rogelio Garza

2020 ha sido el año más extraño de nuestras vidas. Es muy posible que también sea el que más música hayamos escuchado gracias a la tecnología, enriqueciendo a los dueños de las plataformas y las redes, y empobreciendo a los artistas. Sus vibraciones nos han salvado en el encierro. No enlisté a los músicos y las músicas que han desfilado entre mis bocinas, sin embargo, Spotify me reveló al que más escuché: los Psychic Ills, el quinteto de Nueva York encabezado por el compositor, guitarrista y cantante Tres Warren. Los empecé a sintonizar en 2019, mientras leía Keep Music Evil, de Jesse Valencia, en el que aparecen como algunos de los hijos putativos del psicodélico The Brian Jonestown Massacre.

Pero Tres Warren murió en marzo, a los 41 años, por causas desconocidas. Con él también se terminó el grupo que armó en 2003 con su cómplice, la bajista y cantante Elizabeth Hart, el guitarrista y tecladista Tom Gluibizzi y el baterista Brian Tamborello. La célula del grupo siempre la integraron Warren y Hart, quienes mantuvieron la experimentación a través de los extremos: del country, el folk, la sicodelia y el garage, a la música instrumental, la electrónica, la oriental y el minimalismo ambiental. Con eso crearon un sonido hipnótico y alucinante. Desde el güero Beck en los noventa, que uno recuerde pocos se habían arrojado a tal empresa musical poseídos por el espíritu zappatista del fallecido Frank, envueltos en una bruma sicoactiva. En vivo se consideraban jam band por su tendencia a improvisar sobre piezas atmosféricas que rebasaban la media hora, en muerto serán recordados como exploradores de la mente y la música.

Tres Warren murió en marzo. Con él se terminó el grupo que armó en 2003 con Elizabeth Hart 

Su sonido es lento en apariencia, pero veloz en esencia. No tienen ninguna prisa y suelen caer en letargos densos, humeantes, lo que difiere de la mayoría de los grupos actuales, leyendas y promesas que no logran bajarse de la canción de tres minutos y siguen probando las fórmulas del pop a ver con cuál pegan. Los Psychic Ills dejaron una discografía interesante: cuatro elepés, cinco epés, cuatro sencillos y tres compilaciones, desde la música ranchera profunda de One Track Mind, hasta la electrónica vía Moog de Mirror Eye que hará felices a seguidores de Tomita.

Para mí son como una maldición, por fin encuentras a un grupo que te engancha y entonces desaparece.

Fue una lástima perder su actuación cuando tocaron por acá en 2018, sin cabeza ya no queda oportunidad de disfrutar el sonido de la mantis eléctrica. Música extraña para días extraños.