Michael Jackson anunciaba su concierto en 2009
A Kenny Ortega, director de la gira “This Is It” del fallecido “rey del pop” Michael Jackson, le fue advertido que el cantante se estaba muriendo, olvidadizo, errático, que escuchaba a Dios y que tenía conversaciones con él.
Alif Sankey, la productora asociada al espectáculo que haría volver a Jackson a los escenarios londinenses del O2 Arena, advirtió que había señales de que algo no funcionaba bien en la vida de la leyenda musical.
“Michael se está muriendo, se está muriendo, nos va a dejar, necesita ser ingresado en un hospital”, apuntó Sankey gritando y llorando en una llamada que realizó a su jefe luego de una larga jornada de ensayo junto al “rey del pop”, temerosa de que el final de “Jacko” estuviera cerca.
Según el periodista corresponsal Pablo Scarpellini, estas fueron palabras testimoniales de Sankey al testificar en el sexto día del juicio por la muerte del cantante en Los Ángeles, proceso entablado por la familia contra la promotora de conciertos AEG Live LLC, a quienes les acusan de haber contratado a Conrad Murray, señalado como responsable de la muerte anticipada de la leyenda musical.
Katherine Jackson afirma que AEG no investigó adecuadamente al médico que atendía su hijo y le proporcionó la dosis fatal del anestésico propofol en junio de 2009.
La bailarina y coreógrafa que trabajó con Michael Jackson testificó el miércoles que le preocupaba la salud del cantante y se lo dijo al director de la gira de conciertos del astro pop, pero que no recibió ninguna respuesta.
Con información de ElMundo.es

