El ícono del cine de acción mexicano, Mario Alamada murió a los 94 años en su casa de Cuernavaca, Morelos. El actor protagonizó más de 400 películas, en la mayoría su trabajo se centra en retratar el mundo del crimen y en sus papeles por lo general encarnó a personajes justicieros.
Nacido en Huatabampo, Sonora, el 7 de enero de 1922, inició su carrera en el mundo del cine como productor de películas para su hermano menor Fernando Almada, además en 1963 escribió su primer guión y en 1965 debutó como histrión al sustituir a Bruno Rey en el filme Los jinetes de la bruja.
En esa época el western era uno de los géneros en los que se decantaba el cine nacional y Almada obtuvo un papel en El tunco Maclovio, estelarizada por Julio Alemán, ese trabajo le valió su primer premio: una Diosa de Plata por Mejor Actor Coprotagónico.
Pese a que en los años 70 y 80 el cine nacional atravesó por una crisis, el sonorense no dejó de trabajar e incluso en esa época llegó a filmar hasta ocho películas por año. Los temas variado reflejaban la vida de los mexicanos en medio de la violencia, los problemas sociales e incluso los desastres naturales.
Los Tigres del Norte, Irma Serrano, Yolanda del Río, Pedro Fernández y Vicente Fernández son algunas de las figuras con las que compartió escena.
Entre sus últimas apariciones en cine, se encuentra su papel en la película El infierno de Luis Estrada, en la cual interpreta el papel de El texano.
El alcalde de Huatabampo, Helidoro Soto Olguín, fue quien dio a conocer la noticia, después de confirmar el hecho con el hijo del artista Mario Almada Jr.
Aún se desconoce si los restos del actor serán trasladados a su tierra natal o en otro lugar.

