Ya disponible en ViX

Diego Amozurrutia encarna conflicto en Doménica Montero

› El actor reflexiona sobre la inmediatez moderna en los melodramas y los villanos complejos; lanza nueva música inspirada en su papel Max

El actor, Diego Amozurrutia, quien interpreta a Max en Doménica Montero. Foto: Especial

Diego Amozurrutia atraviesa una etapa de crecimiento profesional en la que la experiencia, la selección de proyectos y la búsqueda de nuevos lenguajes narrativos marcan su camino. Doménica Montero, la telenovela que ya está disponible en ViX desde este fin de semana y que llegará a la televisión abierta por Las estrellas el 19 de enero en horario estelar, es protagonizada por el actor junto a Angelique Boyer, donde su personaje —Max— se convierte en un punto clave dentro de esa evolución.

“Estamos muy felices con este proyecto. Es una historia con mucha garra y pasión, con ese tema campirano que nos encanta a los mexicanos y que conecta también fuera del país”, afirmó el actor en entrevista con La Razón. “Tiene acción, emociones fuertes y personajes con mucha historia”, añadió.

  • El Dato: Doménica Montero ha tenido varias versiones; la de 1978 es la inédita. La de 2025 está basada en la historia original de Inés Rodena La Doña

En la producción de Carlos Bardasano, Amozurrutia interpreta a Max, un personaje determinante dentro del melodrama, construido lejos de los extremos clásicos.

“No es el bueno, bueno ni el malo, malo. Es un híbrido, un personaje con matices, con contradicciones, y eso fue lo que más disfruté. Tiene muchas capas y te permite llevarlo por distintos lugares emocionales”, explicó.

Con más de 20 años de trayectoria, Diego Amozurrutia observa el proyecto desde una mirada más reflexiva. “Yo empecé muy niño, oficialmente en proyectos formales por ahí de los 10 u 11 años, y desde entonces no he parado. Con el tiempo aprendes a valorar otro tipo de historias y otras formas de contar”, comentó el capitalino.

Uno de los aspectos que más celebra es el nuevo formato del melodrama. “Antes las telenovelas eran larguísimas. A mí todavía me tocó estar un año entero en el mismo set y llega un punto en que sí cansa”, reconoció. “Ahora la historia está compactada, son menos capítulos, los giros llegan más rápido y eso es mejor para el espectador”, agregó.

Para Amozurrutia, esta transformación de la forma de hacer telenovelas responde también al contexto actual: “Hoy todo es inmediato: redes sociales, plataformas, contenidos rápidos. Contar la carnita de la historia de forma ágil hace el producto mucho más entretenido”.

Paralelo a la actuación, Diego mantiene una faceta creativa que ha cobrado fuerza en los últimos años: la música. “Siempre estoy componiendo, tengo mi estudio y trabajo constantemente con mis socios”, explicó. Esta vez, incluso, decidió llevar su trabajo un paso más allá: “Nunca había escrito una canción basada en un personaje y ahora acabo de hacerlo. El tema está completamente inspirado en Max”.

Bajo su proyecto musical, el actor de 35 años se presenta en distintos formatos, desde lo acústico hasta full band, y aseguró que la música se ha convertido en un espacio de libertad creativa. “Es otra forma de expresarme, de contar historias desde un lugar distinto”, comentó.

En el marco de las celebraciones navideñas e inicio del nuevo año, prioriza el ámbito personal. “Estas fechas las aprovecho para estar con los míos”, compartió .

Sobre lo que viene en 2026, prefiere la discreción. “Me gusta ser hermético con los proyectos futuros. Esta industria es muy impredecible y a veces hablar de más no ayuda”, confesó.

Con Doménica Montero, Diego Amozurrutia, quien ha participado en telenovelas y cine en títulos como Cabo, Cuna de Lobos, Cindy la regia y Gossip Girl: Acapulco, suma un nuevo protagónico a su carrera, reafirmando una etapa marcada por la madurez artística y la necesidad constante de reinventarse, tanto dentro como fuera del set.