La tercera temporada de la serie Petra marca un punto de inflexión en la vida de su protagonista. La inspectora genovesa vuelve a escena con casos criminales complejos, pero también con una carga emocional más evidente. Para Paola Cortellesi, el atractivo de estos nuevos episodios radica en que su personaje “ya no sólo investiga delitos, sino que se investiga a sí misma”, como explicó en entrevista con La Razón.
En esta entrega, transmitida en México por el canal Europa Europa, que se emite los jueves en el prime time, la serie muestra a una mujer acostumbrada a blindarse frente al mundo. “Petra no evita el amor por su trabajo, sino porque siempre vio los vínculos como una atadura”, afirmó la actriz. Esa elección, reconoció, tiene consecuencias: “Su libertad le ha salido muy cara; la ha pagado con la soledad y con la antipatía de los demás”.
- El Dato: Petra está basada en las exitosas novelas de la escritora española Alicia Giménez-Bartlett, pero con un giro notable: la acción se traslada a Italia.
La intérprete italiana subrayó que el intento sentimental que atraviesa el personaje no implica una transformación radical. “No es un cambio definitivo, es apenas una tregua”, dijo. Petra se permite probar una relación que parece estable, pero choca con su propia naturaleza. “Los vínculos necesitan acuerdos y compromisos, y ella sólo puede llegar hasta cierto punto. Hay cosas que no se cambian”, sostuvo Paula Cortellesi.

Anuario: Arriaga e Iñárritu, el esperado reencuentro en Bellas Artes
Aunque la serie muestra a una mujer en un ambiente tradicionalmente masculino, la protagonista de Petra cree que el impacto que tiene este personaje en el público femenino es positivo, pues rompe paradigmas.
“Este personaje es muy amado por el público femenino, no sólo porque es una mujer en un rol masculino. Es amado porque es una mujer que hace un trabajo históricamente de hombres, pero lo hace reivindicando su femineidad.
“Ella no hace una parodia de los hombres; ella es así. Tiene una libertad en las relaciones, en los encuentros, en disfrutar del sexo de un modo muy libre que, generalmente, se atribuye a los hombres. Las mujeres la aman justamente por esa idea de libertad, de no tener vínculos, de no darle importancia al qué dirán los otros, que es algo típicamente femenino”, señaló a este diario.
La nueva temporada contrapone dos escenarios clave: un convento y el mundo de las altas finanzas ligadas a la mafia. Para la actriz, el contraste revela mucho del personaje. “En el convento Petra encuentra una paz inesperada. El silencio la confronta con su vida personal”, dijo. En cambio, el entorno financiero, aunque peligroso, “es su oficio, algo que sabe manejar”.
Rodada nuevamente en Génova, Italia, la serie utiliza la ciudad como reflejo del personaje. “Génova es contradictoria, luminosa y oscura, igual que Petra. No se adaptaron una a la otra: se parecen”, concluyó la actriz de 52 años.

