Terror en Silent Hill: Regreso al Infierno es la tercera entrega de la saga de terror inspirada en los videojuegos homónimos, la cual funciona como un reinicio de la trilogía cinematográfica, al no tener una conexión directa con las anteriores cintas.
La historia de Terror en Silent Hill: Regreso al Infierno sigue a James Sunderland, un pintor que recientemente ha perdido a su esposa y en medio del duelo, vive atormentado por la culpa por la muerte de Mary, quien era el gran amor de su vida.
Al inicio del filme James recibió una carta misteriosa que parece haber sido escrita por Mary, quien le dice que lo verá en Silent Hill, pueblo que guardaba tiernas memorias juntos.
Sin embargo, al llegar, el protagonista se encuentra con algo totalmente diferente, un sitio lleno de criaturas grotescas y figuras familiares pero completamente transformadas que hacen sentir a James dentro de una pesadilla.
Explicación del final de Terror en Silent Hill: Regreso al Infierno
Al final de la película, James descubre que ha sido el responsable de la muerte de Mary, algo que ya sabía pero negaba y se le aparecía de manera esporádica en visiones oníricas donde revivía el trauma.
Devastado por el descubrimiento, el protagonista decide ponerle fin a su vida y busca ahogarse, pero al morir reaparece en el auto, afuera del pueblo en una escena que refleja una de las primeras del filme.
Esto da a entender la existencia de un bucle infinito y él, finalmente consciente de que lleva desde hace quién sabe cuánto tiempo reviviendo la pesadilla en el pueblo, encuentra la manera de salvar a Mary.
Así, el final se aleja de lo que sucede en los videojuegos de Silent Hill para ofrecer una alternativa en donde los protagonistas pueden escapar del infierno del pueblo hacia un rumbo desconocido que les promete felicidad.
Este final no agradó por completo al público, quienes criticaron severamente lo ocurrido al tratarse de un final lejos del canon de los videojuegos.


