El entretenimiento atraviesa días de silencio y reflexión tras la muerte de tres figuras cuyas trayectorias, aunque distintas, confluyeron en un mismo punto: la memoria colectiva del público. La actriz Catherine O’Hara, el productor mexicano Pedro Torres y el cinefotógrafo Henner Hofmann fallecieron el viernes 30 de enero, provocando una oleada de reacciones dentro de la industria audiovisual.
La partida de Catherine O’Hara, de 71 años, resonó de inmediato en Hollywood. Reconocida por su trabajo en cine y televisión, su rostro quedó inscrito en la cultura popular gracias a su papel como la madre de Kevin en Mi pobre angelito, una cinta convertida en tradición generacional. Compañeros de reparto y figuras del medio expresaron su pesar.
El actor Macaulay Culkin escribió en redes sociales: “Gracias por tu cariño dentro y fuera de la pantalla. Siempre serás mi mamá”. A ese mensaje se sumaron colegas que destacaron su talento cómico y su disciplina actoral, recordándola como una intérprete capaz de equilibrar humor y humanidad sin estridencias. La actriz ganó múltiples premios, entre ellos un Emmy y dos Globos de Oro.
- El Dato: Catherine O’Hara también participó en Beetlejuice (1988), donde interpretó a Delia Deetz, y en su secuela de 2024.
Horas después, en México, se confirmó el fallecimiento, a los 72 años, del productor Pedro Torres, uno de los nombres más influyentes de la televisión contemporánea. Torres transformó el lenguaje televisivo al apostar por formatos que rompieron esquemas y colocaron al espectador en el centro de la experiencia. Producciones como Big Brother México y Mujeres Asesinas marcaron una época y abrieron conversaciones incómodas, pero necesarias, dentro del entretenimiento comercial del país.
La noticia provocó reacciones inmediatas. La cantante, actriz y exesposa del productor, Lucía Méndez, escribió: “Hoy se despide un genio, un visionario y el hombre que me dio el regalo más grande de mi vida: mi hijo Pedro Antonio. Gracias por tanto cariño y por esa unión familiar que siempre mantuvimos a pesar del tiempo. Descansa en paz, rodeado de la luz que siempre proyectaste en tu trabajo y en nuestras vidas”.
La productora Carla Estrada señaló: “Pedro fue un creador incansable, alguien que se atrevió a hacer televisión distinta cuando pocos querían arriesgar”. Por su parte, Galilea Montijo expresó: “Gracias por creer en nuevas formas de contar historias. Tu legado queda en la pantalla”.
Más allá de los formatos, colegas coinciden en que Torres impulsó una televisión más audaz y competitiva, capaz de dialogar con audiencias diversas. Innovó también en la publicidad y el videoclip desde su compañía productora, colaborando con figuras como Luis Miguel, Cristian Castro y la propia Lucía Méndez.
El cierre de este luto colectivo llegó con la muerte del cinefotógrafo mexicano Henner Hofmann, de 75 años, una figura esencial detrás de cámara. Su mirada definió la estética de numerosas producciones y trascendió fronteras al participar en proyectos internacionales junto a artistas como Jon Bon Jovi y Wesley Snipes. En México, Hofmann fue además formador y mentor de generaciones de cineastas, particularmente desde el ámbito académico y su cercanía con escuelas de cine. Ganó el Premio Ariel por La Leyenda de una Máscara (1991).
La Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas lamentó su fallecimiento y destacó su aportación al lenguaje visual del cine nacional. “Henner enseñó a mirar antes de filmar”, señalaron colegas y exalumnos, quienes lo recordaron como un maestro riguroso, pero profundamente generoso con el conocimiento.
Tres trayectorias, tres oficios distintos y una misma consecuencia: la industria pierde voces que, desde su trinchera, influyeron en la manera de contar historias. Actuación, producción y fotografía se entrelazan ahora en un mismo punto de duelo. El entretenimiento continúa, pero lo hace con la conciencia de que algunas miradas, ideas y presencias ya no volverán a ocupar su lugar.


