LA NOSTALGIA tuvo guitarras eléctricas en la Arena Ciudad de México. El canadiense Bryan Adams regresó a la capital del país el lunes pasado con su So Happy It Hurts Tour y ofreció un concierto de casi dos horas que confirmó que, a sus 66 años, la edad es apenas un número cuando la voz se mantiene intacta y el público responde con devoción absoluta.
El reencuentro era esperado. Hacía dos años que el intérprete no se presentaba en la capital mexicana, y la expectativa se sentía desde minutos antes de que se apagara la luz. Pero Adams decidió comenzar distinto: apareció ante gritos y ovaciones en un pequeño escenario alterno instalado al otro lado de la Arena, buscando cercanía total con sus seguidores.
- El Tip: La gira So Happy It Hurts Tour también recorrió las ciudades de Monterrey y Guadalajara, para continuar por Brasil, Japón y Sudáfrica.
Con guitarra en mano, el intérprete empezó su presentación con “Can’t Stop This Thing We Started”, seguido de “Straight from the Heart” y “Let’s Make a Night to Remember”, en versiones que sonaron íntimas.

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“Que esta noche sea inolvidable… Ah cabrón, qué hermoso se ve esto. Los amo México”, dijo al observar el recinto lleno. Más tarde pidió: “Quiero ver todos los teléfonos encendidos en esta canción… ‘Shine’”, y la Arena se convirtió en un mar de luces blancas que acompañó cada estrofa.
Con únicamente cuatro músicos, el canadiense logró un sonido potente y equilibrado. No hubo grandes artificios visuales; bastaron guitarras firmes, batería precisa y coros bien ensamblados para sostener la energía de la noche. Temas como “Run to You”, “Somebody” y “18 Til I Die” elevaron la intensidad y provocaron que varias generaciones cantaran al unísono.
Uno de los momentos más emotivos llegó con “Please Forgive Me”, en la que miles de voces superaron por instantes al propio cantante. La conexión emocional fue evidente: abrazos, miradas cómplices y celulares capturando recuerdos.
En “It’s Only Love”, canción que grabó con Tina Turner, Adams recordó la colaboración con la fallecida estrella y lanzó un reto divertido: “Voy a intentar cantar su parte y la mía al mismo tiempo”. El homenaje fue recibido con aplausos y ovaciones.
El tramo final del show se tornó más festivo. Con “You Belong to Me” y “Woman” invitó al público a soltarse. El cierre con “Back to You” y “All for Love” desató la euforia definitiva.

