A lo largo de más de dos décadas de carrera, Juan Pablo Medina ha interpretado todo tipo de personajes. Sin embargo, pocos proyectos lo han conmovido tanto como DOC, la nueva serie médica que protagoniza y que está disponible en Netflix. Encarna a Andrés Ferrara, un brillante jefe de medicina que, tras sobrevivir a un intento de asesinato, despierta sin recordar los últimos 12 años de su vida.
La historia, adaptación mexicana del exitoso drama italiano Doc —Nelle tue mani— sigue a un médico que debe reaprender su profesión, reconstruir sus vínculos personales y enfrentarse a decisiones que no recuerda haber tomado.
Para Juan Pablo Medina, el proyecto apareció en un momento muy particular de su vida. “Cuando vi de lo que se trataba y los capítulos, la verdad me enamoré. Llegó en un momento ideal por el que atravieso en mi vida”, contó en entrevista con La Razón.
El actor confesó que desde el primer momento sintió una conexión especial con la historia: “Es un proyecto muy importante para mí. Tenía muchísimas ganas de hacerlo porque habla de segundas oportunidades, de reconstruirte, de entender quién eres otra vez”.
En la serie comparte créditos con figuras como Gabriela de la Garza, Stephanie Cayo, Iván Sánchez, Macarena García, Alejandra Ambrosi y José Ramón Barreto.
Para Medina, el ambiente en el set fue clave para darle vida al intenso universo hospitalario que plantea la ficción: “Hicimos un equipo increíble. Cada capítulo tiene casos muy potentes y situaciones que creo que van a enganchar mucho al público”.
Una de las razones por las que el personaje le resultó tan cercano es que proviene de una familia de médicos. Esa experiencia personal le permitió comprender el compromiso que implica esa profesión. “Vengo de una familia de doctores y fue muy padre interpretar a uno. Toda mi vida he estado empapado de ese mundo y fue una gran oportunidad para entenderlo”, explicó.
Recordó con admiración la dedicación que ha visto en sus propios familiares. “Yo vi a mi hermano estudiar durante años, sin dormir, preparándose. El compromiso que tienen los médicos por ayudar a los demás es impresionante. Eso queríamos mostrar: el lado humano de la medicina”, señaló.
Durante la preparación del proyecto, el elenco recibió entrenamiento médico para hacer más creíbles las escenas hospitalarias. “Tuvimos cosas tremendas en el entrenamiento. Aprendí un montón y creo que a la gente le va a llamar mucho la atención. Mi familia se emocionó muchísimo cuando supieron que iba a hacer este personaje”, comentó entre risas.
Gran parte de la producción se filmó fuera del país. “Estuvimos en Bogotá como cinco meses grabando y algunas semanas en México. Fue un proceso muy intenso, pero también muy enriquecedor para todos”, rememoró.
La trama parte de una premisa poderosa: un médico brillante que despierta en un mundo que ya no reconoce. Sus relaciones han cambiado, su matrimonio terminó y el hospital en el que trabajaba ya no es el mismo. A partir de ahí comienza una reconstrucción emocional y profesional que, según Medina, conecta con cualquier espectador.
Con 26 años de trayectoria en cine, TV y streaming, el actor aseguró que vive uno de los momentos más plenos de su carrera. “Estoy convencido de que las series médicas son muy atractivas porque abarcan una audiencia enorme.”, reflexionó.
Además del drama hospitalario, destacó el aspecto emocional del relato: “Mi personaje pierde la memoria de doce años y tiene que empezar a ver la vida como una segunda oportunidad. Las relaciones están muy bien escritas y eso hace que te enganches”.