LUEGO de abarrotar seis fechas programadas en el Teatro Metropólitan de la capital, el exitoso grupo chileno de marionetas 31 Minutos regresó a la Ciudad de México este fin de semana en el templete del Auditorio Nacional con su gira actual Radio Guaripolo II.
Fiel a sus orígenes se apoyó en las pantallas del Coloso de Reforma, ante 10 mil fans, para iniciar su espectáculo.
“Siendo las 2:23 horas de la mañana, comenzamos esta edición de Radio Guaripolo. Sean bienvenidos y disfruten”, declaró desde una cabina radial el personaje anaranjado Guaripolo, uno de los favoritos de 31 Minutos.
- El Tip: El proyecto tiene pactadas más visitas en el país, en ciudades como Toluca, León, Torreón y Querétaro.
Luego de una presentación fugaz en las pantallas del grupo, los músicos arribaron al templete para interpretar las primeras canciones del show “Cebollas me encanta” y “Mr. Guantecillo”, a las que le siguieron “Señora, devuélvame el balón” y “Mi mamá me teje todo”.
La primera aparición del conductor Tulio Triviño hizo que el público del Auditorio Nacional ovacionara su participación. “Soy el respetable periodista”, declaró desde una ventana que simulaba a su departamento.
La presentación continuó con el clásico “Tangananica, Tangananá”, canción que esperaban ansiosas las pequeñas Constanza y Pam, de 12 años, quienes declararon a La Razón que por esta canción conocieron el programa.
- 5 discos ha grabado el exitoso programa chileno
“Nosotros los conocimos por el ‘Tangananica Tangananá’ y es la canción que más esperamos hoy”, declaró Constanza.
Los títeres de 31 Minutos no paraban de alentar al público mientras Guaripolo permanecía en la cabina de radio y aparecían el resto de personajes para formar parte del espectáculo, entre ellos Juan Carlos Bodoque, Juanin Juan Harry y, por supuesto, Tulio Triviño.
En el entrañable show también sonaron los clásicos “Baila sin César”, “Arwrawriwrarwro”, “Mi muñeca me habló” y el clásico tema del programa “Yo nunca vi televisión (Y luego sí, pero después no)”, éste último provocó que todos lo entonaran. La conexión del público fue única, debido a que se pidió que no usaran su celular.


