En Guadalajara, Jalisco
La estrella mexicana Kate del Castillo llegó al Festival Internacional de Cine de Guadalajara (FICG), con una triple presencia que confirmó su deseo de contar historias desde distintos frentes: actriz, productora y ahora directora. Presentó los cortometrajes Zumbido, estreno mundial con el que debuta como directora y guionista, y El viaje de Luciano, proyecto encabezado por Édgar Bahena —su pareja— en el que participa como productora y con una actuación especial. Además de la proyección especial de la cinta La misma luna, que estrenó hace 18 años en el encuentro fílmico.
“Estoy honradísima de que el festival tenga estos tres proyectos míos; los tomo como míos”, expresó Kate del Castillo al presentarse junto a Bahena y al elenco de Zumbido, integrado por Diana Bovio, Ana Sofía Gatica y Martín Barba. “Les quiero agradecer enormemente que creyeron en mí, que me apoyaron, porque, como saben, los cortos son difíciles, ya que muchas veces sólo viven en festivales. Ellos se subieron por apoyarme y por ayudar a la causa”, dijo.
Ese respaldo fue clave para levantar Zumbido, una obra íntima y de denuncia que aborda la violencia dentro de una relación de pareja, particularmente la violencia psicológica. Para la actriz Kate del Castillo, no se trata sólo de ficción, sino de una herida colectiva que sigue abierta en México.
“Es una historia personal para todas las mujeres. Es algo que no podemos callarnos porque está sucediendo y acaba de ocurrir aquí y en todas partes del mundo. Entonces, la historia es tan mía como es de todas”, afirmó la estrella.
La actriz, quien en distintos momentos de su vida ha hablado públicamente sobre experiencias de violencia doméstica, explicó que el corto nace también desde una necesidad de sanar y alzar la voz. “Seguiremos hablando y gritándolo hasta que deje de suceder. Desafortunadamente sigue pasando mucho”, sentenció.
A su lado, el actor Martín Barba recordó la complejidad de encarnar a un personaje oscuro dentro de la historia, mientras el resto del elenco coincidió en que el proyecto permitió abrir conversaciones necesarias sobre dinámicas normalizadas de abuso.
El otro cortometraje con el que llegó fue El viaje de Luciano, dirigido por Édgar Bahena, una historia personal sobre duelo y resiliencia. Kate del Castillo no sólo lo impulsó como productora, también aparece en pantalla. “Él es un fotógrafo increíble y presenta su corto, el cual es una historia muy personal de Édgar”, señaló orgullosa.
Para la actriz, la fuerza de esta obra radica en mostrar emociones masculinas desde otro lugar. “Siempre lo hemos visto desde el punto de vista de la mujer y creo que también eso lo hace supervalioso”, comentó sobre una trama que mira el dolor desde la sensibilidad de un hombre.
Además de los cortometrajes, el festival proyectó La misma luna, película que protagonizó junto a Eugenio Derbez hace 18 años y que ahora vuelve con una resonancia inesperada por el contexto actual.
“Desafortunadamente con todas las cosas que están pasando con los migrantes y nuestra comunidad mexicana en Estados Unidos, se ha vuelto muy relevante porque habla de ese mismo tema”, reflexionó. “Yo creo que quizá es la última vez que la proyecten en pantalla grande, así que estoy muy orgullosa de estar aquí”, añadió la actriz.
De esta manera, Kate del Castillo, de 53 años, llegó al FICG no sólo como figura invitada, sino como creadora en plena expansión.