La Ciudad de México se convirtió ayer en el punto de arranque de una nueva etapa dentro del After Hours Til Dawn Tour, con la que The Weeknd no sólo ha consolidado uno de los imperios del espectáculo y con alta recaudación de un artista pop de la actualidad, sino que también al entregar un show cargado de futurismo en un escenario fuera de lo convencional.
Desde tempranas horas de la tarde, miles de fans se dieron cita en el Estadio GNP Seguros, disfrazados con el clásico saco rojo y con maquillaje figurando golpes, túnicas de boda tradicional etíope, recordando a su icónico vestuario de sus fechas por Brasil.
- El Dato: Esta presentación fue la primera de tres conciertos en el Estadio GNP Seguros, para continuar después con shows en Brasil.
Conforme cayó la noche y previo al inicio del concierto principal, la artista telonera, inició un show lleno de sonidos del funk carioca, eléctricos y metálicos. La vocalista, quien recientemente estrenó su álbum EQUILIBRIVM, deleitó a los asistentes con “Choka Choka”, “Perreito” y “BELLAKEO” y múltiples movimientos cargados de sensualidad.
Finalmente, el show de The Weeknd arrancó con un concepto antiutópico, simulando una ciudad con rascacielos destruidos. La clásica “Sexy Robot” fue el punto de partida y siguieron “Baptized in Fear”, seguido de “Open Hearts” y una smooth transition entre “Wake me Up” y “After Hours”.
Después de inundar el escenario con un tono rojo y cantar “Faith”, el intérprete se retiró su máscara simulando un cíborg al puro estilo cyberpunk, empezando así con la transición de su personaje, que fuera del concierto es una experiencia narrativa de una evolución acompañada de una transición visual, sonora y lumínica que comienza con la oscuridad de After Hours y poco a poco va llevando hacia la luz de Dawn FM.
La invitada de la noche fue la brasileña Anitta, quien, junto con un espectáculo de luces, fuego y una coreografía, hizo que The Weeknd y el público la observaran como si fuera una diosa mientras cantaban “São Paulo”, del disco Hurry Up Tomorrow.
Los asistentes de esta primera presentación de Abel Makkonen vivieron una de las experiencias audiovisuales más impresionantes, cargada de colores rojos, azules y amarillos, un vestuario del cantante totalmente inspirado en estéticas futuristas con un saco negro, bailarinas con túnicas rojas y rostros de plata, coreografías y visuales que recuerdan a Anyma, sólo que ahora la gira se enfoca en sus últimos materiales, After Hours y Dawn FM, dos trabajos que marcaron un parteaguas en la carrera del artista.
Éxitos como “Starboy” y “Blinding Lights” no pudieron faltar y los fans hicieron retumbar las gradas al escuchar los primeros acordes de estas canciones. Este último tema rompió récords de permanencia en listas de popularidad a nivel internacional y se convirtió en uno de los más escuchados de la historia en plataformas digitales.
Para el punto medio del concierto, encendió a los asistentes con “The Hills” y una atmósfera apocalíptica citadina, continuó con “Creeping” y “Niagara Falls” para hacer una transición a “One of the Girls”, canción que forma parte del soundtrack de la serie The Idol, con la cual el público coreó a una sola voz “My kind of Love” a capela, dándole uno de los mejores momentos al concierto y al artista.
El último lapso del concierto lo marcó acompañado de “Feel It Coming”, “Die for You” y “Call Out my Name”, hasta llegar a “Blinding Lights”, dando cierre espectacular.
Con este arranque de la gira, The Weeknd no sólo complace a uno de los países que más lo escuchan, sino que reafirma no solamente ofrece un concierto, sino un concepto completo. Posiblemente estuvimos ante el personaje creado por el artista, como ha ido revelando en entrevistas y señales en redes.