A diferencia de la película que se hizo de La casa de los espíritus, la serie que adapta la novela de la escritora chilena Isabel Allende pone su mirada en las mujeres. Desde Nivea hasta Alba se muestra su resistencia al patriarcado, la violencia o cómo les era vetada su presencia en asuntos políticos, destacó en entrevista con La Razón Francisca Alegría, quien junto con Fernanda Urrejola y Andrés Wood, fungió como showrunner de la ambiciosa producción.
“Para nosotras era muy importante tener el punto de vista de las mujeres. En la película, el protagonista es Trueba; se cuenta la historia a través de él y, en la serie, si bien es un personaje troncal, el punto de vista es más femenino. Estamos viviendo y entendiendo lo que sienten, viven y tienen que enfrentar todas estas mujeres”, comentó Francisca Alegría.
Resaltó que a partir de esta mirada se quiso homenajear a las mujeres de otras generaciones que lucharon por derechos que ahora se tienen. “Hay una herencia de todas estas mujeres que tenemos que honrar, porque gracias a ellas estamos aquí, hoy podemos votar, pero también para mí es superinteresante entender lo que vivieron. Tenemos violencia de género hoy transversalmente, pero era distinto; entender que una mujer no se podía separar de su marido, no porque no la dejaran, sino porque la sociedad entera no se lo iba a permitir, es superimportante. Da mucha compasión con las mujeres de anteriores generaciones que tuvieron que vivir en sociedades más rígidas que en las que vivimos”, comentó.
- 240 Países disfrutarán de esta producción a partir de hoy
En La casa de los espíritus, que llega hoy a Prime Video, Nívea es la matriarca y una firme defensora del voto femenino; Blanca es obligada a casarse con un hombre que no quiere y Alba busca una reivindicación de toda su genealogía.
La serie no sólo trae una mirada femenina de la historia, sino que también es una especie de lente por el que se miran los errores que siguen cometiendo las sociedades, como ya lo había advertido la escritora al abordar la lucha de clases, la represión política y las agitaciones sociales. “La producción conversa con la realidad muy fuertemente y demuestra que estamos fallando en la falta de empatía con el otro”, dijo Andrés Wood.
- EL DATO: ”NUESTRA CASA”, canción original de la multiganadora del Grammy Mon Laferte, fue creada especialmente como tema principal.
Francisca Alegría señaló que la vigencia de la novela de Isabel Allende, quien también funge como productora con Eva Longoria, se refleja en lo que actualmente se vive en América Latina con gobiernos que han virado hacia el autoritarismo.
“Un lado político, opresor, está siendo un parámetro para que otros países copien. Creo que hablando también de la vigencia de la novela y de la serie, es que justamente estamos repitiendo cosas que pensamos que habíamos superado, pero no, pareciera que el patriarcado es muy fuerte, que estamos repitiendo errores del pasado; es difícil lo que está pasando en ciertos países para los derechos de ciertas minorías, de las mujeres”, externó. Por tal motivo, Fernanda Urrejola espera que la serie abra esta conversación.
En el libro también está presente lo sobrenatural y lo místico, por lo que en la producción quisieron que este aspecto se reflejara en las emociones de los personajes. “Había que entender estas ideas, estos eventos mágicos, como algo que se sintiera cotidiano, ser fieles a nuestra cultura y a lo que hace también Isabel Allende. Hacer sentir sensaciones, emociones o momentos fantásticos de una forma lo más natural posible. De ahí agarramos la idea de que estados externos vinieran de emociones o sensaciones muy profundas, muy potentes, de los personajes.
“Uno va sintiendo una simbiosis; no son cosas externas que llegan a dar momentos fantasiosos, sino que los personajes están sintiendo o viviendo un encuentro con un fantasma. Tuvimos muchas conversaciones para llegar a cómo suenan los espíritus”, explicó Francisca Alegría.
Un elemento esencial dentro de la historia es la casa de la esquina, que no solamente representa la memoria familiar, sino el sitio de los conflictos, las tragedias, los cambios y las resistencias.
“La casa viene de un regalo de Esteban Trueba, quien quiere demostrar su poder, su estatus; entonces parte como eso, debe tener esa personalidad que con el tiempo se va remodelando, porque Clara la toma como suya o al menos una parte, entonces va pasando de algo más rígido e imponente y canónico a algo más suelto, más esotérico, más loco”, contó la showrunner. Andrés Wood complementó: “Tiene una evolución”.