Yuridia tenía una petición para las más de 50 mil personas que llenaron el Estadio GNP Seguros: que la noche no terminara. Después de 21 años de carrera, la sonorense llegó por primera vez a este escenario para inaugurar Las Cartas Sobre la Mesa Tour y lo hizo por partida doble, con dos fechas consecutivas agotadas que la colocan como la primera artista mexicana en presentarse y llenar el inmueble durante dos noches seguidas.
“¿Acaso es un sueño o sí estoy verdaderamente en el Estadio GNP esta noche?”, preguntó al público, todavía intentando asimilar la dimensión de lo que estaba ocurriendo. Minutos después, entre risas, reconoció que estaba haciendo todo lo posible para contener las lágrimas: “Estoy intentando con todo mi ser no llorar”.
Yuridia no necesitó contener nada más. Vestida para la ocasión, segura, sensual y con una imagen que proyectó una nueva etapa de su carrera, salió a demostrar que aquella joven que alguna vez estuvo frente al jurado de La Academia quedó muy atrás. La mujer que ahora dominaba el escenario tenía control absoluto sobre 41 temas, una banda, coros, sección gospel, mariachi, producción visual y miles de voces dispuestas a acompañarla.
El viaje comenzó con “Tu pasado y tú”, “Mi eterno amor secreto”, “Brujería” y “Para que seas feliz”. Después, como si quisiera abrir una caja de recuerdos, recuperó canciones que llevaba tiempo sin interpretar: “Déjame volver contigo”, “Lo siento mi amor”, “Que se vaya” y “Qué nos pasó”. “Vamos a cantar canciones que hace mucho no canto; si se acuerdan de ellas, me acompañan”, pidió.
El repertorio siguió con “Ángel”, “Ya es muy tarde”, “Lo que son las cosas”, “Él lo tiene todo”, “Cobarde”, “Te equivocaste”, “Como yo nadie te ha amado”, “Señora” y “Ya te olvidé”. Cada canción parecía activar una memoria distinta entre el público, pero Yuridia también se encargó de que el concierto no se convirtiera únicamente en una revisión nostálgica.
“Se está yendo muy rápido esto. Vamos a cantar más lento”, bromeó al darse cuenta de que el reloj avanzaba. Incluso pidió tequila a sus seguidores: “Si lloro paramos, pero si me pasan unos tequilas… móchense”. La respuesta fue inmediata: vasos levantados, gritos y una cantante cada vez más relajada.
Después de “Eres mi nada”, “Llévate” y “No lo beses”, llegó Edith Márquez. Yuridia la recibió como “icónica, como siempre” y juntas interpretaron “Mírame” y “Costumbres”. Márquez, visiblemente emocionada, le devolvió el reconocimiento: “Eres un orgullo para todos los mexicanos”. El segundo tema tuvo además un significado especial para Yuridia, quien lo dedicó a su madre, presente esa noche.
Pero la sorpresa no terminó ahí. Una camioneta con la leyenda “Yuridia La Patrona” apareció para trasladarla hasta un segundo escenario instalado en medio del público. Desde ahí cantó “Besos y copas”, “No me queda más”, “Por salud mental” y “Basta ya”. La maniobra convirtió el estadio en un espacio mucho más íntimo: la cantante quedó rodeada por sus seguidores, convivió con ellos, recibió obsequios y hasta tomó de los tragos que le ofrecían desde las primeras filas.
“Ya llegamos al Oxxo por unos Doritos 3D y una Maruchan”, bromeó al llegar a la plataforma, demostrando que detrás de la producción monumental seguía existiendo una Yuridia espontánea, capaz de romper cualquier distancia con su público.
“Basta ya” también abrió paso a uno de los homenajes de la noche. “Vamos a cantar una de Jenni. Espero hacerle justicia esta noche”, dijo antes de interpretar el tema. Después, de regreso al escenario principal, apareció Josi Cuen para compartir “Ya es muy tarde”. La intérprete incluso reconoció que se había aferrado a cantar esa canción aunque no estaba segura del tono: “Me aferré a cantarla”.
La noche continuó con “Así fue”, “Malamente”, “Felicítalo” y “La bienvenida”, hasta llegar al tramo de mariachi, donde el espectáculo adquirió definitivamente los colores de la música mexicana con “Amigos no por favor”, “No son horas”, “¿Y qué tal si funciona?”, “Me haces tanto bien”, “Yo tuve un amor”, “Si no piensas cambiar”, “¿Con qué se pega un corazón?” y “Qué agonía”.
El cierre con “Sin llorar” terminó de redondear una noche construida sobre la emoción, pero también sobre la seguridad de una intérprete que hoy puede moverse entre el pop, la balada y el regional mexicano sin perder identidad.
Y hubo otro momento que hizo mirar hacia atrás. En las pantallas apareció Lolita Cortés, figura fundamental de los primeros años de Yuridia en el reality La Academia, con una frase que el público recibió entre aplausos: “Tú eres Yuridia, tú tienes que ser Yuridia”. El video funcionó como un guiño a aquella historia que comenzó hace más de dos décadas y que ahora tiene un desenlace muy distinto.
La cantante que alguna vez tuvo que convencer a un jurado se presentó ante un estadio lleno, dos noches consecutivas, convertida en protagonista absoluta. No hubo rencores en la pantalla ni cuentas pendientes: sólo el reconocimiento de una trayectoria que encontró en el GNP uno de sus capítulos más importantes.
Esta es la lista de participantes de La Granja VIP 2026
