La gran fiesta cinematográfica

‘En el camino’ se corona como Mejor Película en los Premios Ariel

La cinta de David Pablos conquistó seis estatuillas, incluida Mejor Dirección; ‘Autos, mota y rocanrol’ obtuvo cinco y Rosita Arenas, Demetrio Bilbatúa y Óscar Menéndez recibieron homenajes por su trayectoria

Equipo de 'En el camino' en los Ariel 68°, el 3 de octubre de 2026.
Equipo de 'En el camino' en los Ariel 68°, el 3 de octubre de 2026. Foto: Carlos Aguillón | La Razón

La lluvia recibió a los invitados de la 68 entrega de los Premios Ariel en los Estudios Churubusco, pero no logró apagar la celebración del cine mexicano. Desde las 16:00 horas comenzó a fluir la alfombra roja, por donde desfilaron actores, directores y productores antes de una ceremonia que, además, tuvo un significado especial: la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas (AMACC) conmemoró 80 años de historia.

Con los fotógrafos buscando las mejores imágenes y los reporteros sorteando el aguacero, la noche comenzó a tomar forma. Entre los asistentes estuvieron Verónica Bravo, Daniel Tovar, Fabrizio Santini, Fernando Bonilla, Gyo Romo, Jorge Ramírez y Arcelia Ramírez, mientras la ceremonia avanzaba hacia las 27 categorías competitivas que reconocieron a lo mejor de la producción cinematográfica del último año.

Desde temprano, En el camino, de David Pablos, comenzó a marcar el rumbo. La película, que llegaba con 13 nominaciones, consiguió sus primeros reconocimientos en Revelación Actoral para Víctor Miguel Prieto y Coactuación Masculina para Mariano López Sosa. Más adelante sumó Fotografía, para Ximena Amann, y las categorías estelares terminaron por confirmar su dominio.

El momento culminante llegó con el anuncio de Mejor Película. En el camino se llevó el Ariel y David Pablos celebró junto con el equipo de la cinta. La productora Inna Payán resumió la emoción desde el escenario con un grito de “¡Viva el cine mexicano!”, antes de agradecer al equipo que hizo posible la película y que, dijo, se encargó de cuidarla durante todo el proceso.

La cinta también conquistó Mejor Actor para Osvaldo Sánchez y, en una de las categorías de mayor peso, Mejor Dirección para Pablos, quien compartió el reconocimiento con Pablo Pérez Lombardini, por La reserva. Con ello, En el camino terminó como la producción más premiada de la noche, con seis estatuillas.

La sorpresa estuvo en Autos, mota y rocanrol, de J.M. Cravioto, que consiguió cinco premios: Sonido, Vestuario, Maquillaje, Diseño de Arte y Efectos Visuales, este último compartido con Un cuento de pescadores. El resultado convirtió a la película en la segunda producción con mayor número de reconocimientos y confirmó el peso de sus departamentos técnicos.

Demetrio Bilbatúa recibe el Ariel de Oro, el sábado 3 de octubre de 2026.
Demetrio Bilbatúa recibe el Ariel de Oro, el sábado 3 de octubre de 2026. ı Foto: Carlos Aguillón | La Razón

En otras categorías importantes, O último azul consiguió Guion Original y Edición; La reserva ganó Música Original y Mejor Ópera Prima, mientras Mujeres del alba obtuvo Guion Adaptado. La libertad de Fierro fue reconocida como Mejor Largometraje Documental y Un poeta, del colombiano Simón Mesa Soto, obtuvo el Ariel a Mejor Película Iberoamericana.

Uno de los momentos que recordó que los Ariel también son una celebración de la memoria llegó con la Medalla Salvador Toscano al Mérito Cinematográfico para Óscar Menéndez. El documentalista, cuya obra ha registrado durante décadas conflictos políticos, procesos sociales, culturas indígenas y distintas expresiones de la vida nacional, recibió el reconocimiento por una trayectoria que comenzó en los años sesenta.

La ceremonia también rindió homenaje a dos figuras fundamentales mediante el Ariel de Oro. El primero fue para Demetrio Bilbatúa, documentalista que ha dedicado décadas a registrar la vida de México. Al presentar el reconocimiento, Armando Casas destacó que realizó más de mil documentales y lo definió como uno de los grandes cronistas visuales del país, cuya cámara fue testigo de “la transformación de la vida nacional, los grandes acontecimientos”.

Rosita Arenas recibe el Ariel de Oro, el sábado 3 de octubre de 2026.
Rosita Arenas recibe el Ariel de Oro, el sábado 3 de octubre de 2026. ı Foto: Carlos Aguillón | La Razón

Más tarde llegó Rosita Arenas, quien recibió una de las ovaciones más emotivas de la noche. La actriz, figura ligada a la Época de Oro y a la transformación del cine mexicano de las décadas posteriores, subió al escenario para recibir el Ariel de Oro. Visiblemente emocionada, expresó: “Estoy muy emocionada con este Ariel de Oro en este momento que ya voy a salir a la vida, entonces ha sido precioso”. Después agradeció a quienes hicieron posible que el reconocimiento llegara en un momento tan significativo.

La gala también dio espacio a las nuevas generaciones. Soy Frankelda, de Arturo y Roy Ambriz, obtuvo el Ariel a Mejor Largometraje de Animación, mientras que en Cortometraje de Animación hubo empate entre Desdoblándome, de Natalia Pájaro, y Teatro secreto, de Diego Martínez Gutiérrez. Azul ganó en Ficción y Las voces del despeñadero, de Víctor Rejón e Irving Serrano, se llevó el reconocimiento documental.

En Actuación Femenina, Diana Sedano ganó por Juana, ópera prima de Daniel Giménez Cacho, y aprovechó el escenario para hablar sobre la violencia que enfrentan los periodistas en México. “México sigue siendo el país más peligroso para ejercer el periodismo y el arte nos ayuda a no detener la mirada, a no dejar de hablar”, afirmó, antes de dedicar el premio a los periodistas de investigación.

Entre las categorías técnicas también hubo momentos destacados, como el premio a Efectos Especiales para Contraataque. El reconocimiento a Mejor Música Original fue para YOM por La reserva, otra de las películas que logró mantenerse entre las ganadoras de la noche.

Soy Frankelda, de Arturo y Roy Ambriz, obtuvo el Ariel a Mejor Largometraje de Animación
Soy Frankelda, de Arturo y Roy Ambriz, obtuvo el Ariel a Mejor Largometraje de Animación ı Foto: Carlos Aguillón | La Razón

Ya hacia el cierre, Daniel Hidalgo, presidente de la AMACC, colocó sobre la mesa uno de los principales desafíos de la cinematografía nacional: conseguir espectadores. “No basta hacer películas. Tenemos que conseguir que sean vistas. Ese desafío es de toda la comunidad. Nadie puede resolverlo solo. El cine mexicano no necesita más trincheras, necesita más puentes”, afirmó.

Hidalgo también planteó la necesidad de acercar el cine a universidades y escuelas para formar nuevas audiencias. “Si queremos que los espectadores mexicanos vayan al cine dentro de 20 años, tenemos que empezar a formarlos hoy”, señaló.

Así terminó una noche de lluvia, alfombra roja, música, aplausos y reencuentros en los Estudios Churubusco: En el camino se convirtió en la gran triunfadora con seis Ariel, incluyendo Mejor Película y Dirección; Autos, mota y rocanrol cerró con cinco; y La reserva consiguió tres.

Pero entre las nuevas generaciones que levantaron su primera estatuilla y los homenajes a Rosita Arenas, Demetrio Bilbatúa y Óscar Menéndez, la ceremonia recordó que los Ariel no sólo premian lo que el cine mexicano ha conseguido, sino también la memoria de quienes lo construyeron y el futuro de quienes ahora tienen la responsabilidad de continuarlo.

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