Los métodos de limpieza profunda se volvieron tendencia gracias a las redes sociales y a programas de televisión , por lo que desde entonces se han mantenido entre los favoritos, uno de ellos es el Oosouji, una práctica japonesa de renovación que busca abrir espacio, tanto física como mentalmente, para tener un nuevo comienzo.
Oosouji significa “gran limpieza” y se caracteriza por su alcance profundo y su intención consciente: limpiar áreas que normalmente se descuidan, por lo que se reorganizan objetos, e incluso se descartan elementos que ya no sirven y se revalora la relación con espacios que habitamos, para darles mejor uso.
En esencia, no es sólo una limpieza para el entorno, sino también una forma de purificación interna, de desprenderse del pasado alineada con la idea de empezar de nuevo con claridad, orden y propósito, así como un componente sanador y espiritual.
- El Dato: EL OOSOUJI que significa “gran limpieza”, es un ritual de purificación y física que sobretodo se utiliza para despedir el año, e iniciar una nueva etapa de crecimiento.
Para aplicar este método, el primer paso recomendado es agendar uno o varios días específicamente para realizar la limpieza de los distintos espacios de la casa. Según los expertos es importante que no haya interrupciones ni distracciones, que ese tiempo sea exclusivo para ordenar y obtener un mejor resultado. Esta actividad se puede realizar en solitario o integrando a todos los miembros de la familia.
Al momento de iniciar también se sugiere ventilar la casa para purificar el ambiente, renovar la energía y el aire para dar pie al nuevo ciclo. También, hay que tener cerca todos los productos que se van a utilizar para limpiar como bolsas de basura, cajas y productos como cloro, jabón, aromatizantes, entre otros.
Para el Oosouji, el aseo se tiene que hacer de arriba hacia abajo, es decir, comenzar por los techos y lámparas, luego por las paredes, ventanas y cortinas y al final los muebles y suelos, esto con el fin de evitar ensuciar lo que ya se limpió y reforzar la idea de orden natural.
- El Tip: La regla de oro es: “lo viejo sale, lo nuevo entra”. No sólo es ordenar, es desprenderse de cosas rotas e inútiles.
La esencia de este método de limpieza se revela al poner atención en esos espacios que rara vez entran en la rutina de aseo, pero que acumulan polvo, grasa y energía estancada con el paso del tiempo, es decir, enfocarse también en marcos de puertas y ventanas, la parte superior de los armarios que suelen pasar desapercibidos porque no están a la altura de la vista. Al limpiarlos, no sólo se elimina suciedad física, sino también la sensación de abandono que, de forma inconsciente, afecta la percepción del orden y la armonía del espacio.
Otros lugares que no deben olvidarse son detrás del refrigerador y la estufa, rincones cerrados donde se concentra más polvo y energía estancada. El Oosouji invita a enfrentarlos sin prisa, con intención y honestidad, entendiendo que estos puntos ocultos reflejan aquello que postergamos o evitamos. Al atenderlos, ocurre una transformación profunda: la casa se siente mucho más ligera.
Un principio fundamental de esta metodología es depurar con conciencia. Deshacerse de objetos rotos, cosas que ya no usas o ropa que pertenece a una etapa pasada, esto ayuda a dejar atrás la costumbre y el apego sin aferrarse a tiempos anteriores y vivir el momento actual.
También pueden encender velas o incienso y hasta colocar flores frescas para complementar la jornada de purificación.
Hacer este ritual de limpieza ayuda a tener mayor claridad mental, da una sensación real de ligereza y genera menos estrés visual y emocional. Esto porque algunos de los objetos o incluso ropa, son parte de aferrarse a ciertos recuerdos.
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