Mucho se habla de la importancia de mantener una rutina adecuada diariamente con una alimentación balanceada y actividad física constante, pero en muchas ocasiones descuidamos un factor determinante para el bienestar general: tener una correcta higiene del sueño, que va más allá de dormir mínimo seis horas al día.

Este 13 de marzo es el Día Mundial del Sueño, que se conmemora cada año, el viernes previo al equinoccio de primavera. Es organizado por la Sociedad Mundial del Sueño desde 2008 y poco a poco ha conseguido resaltar la importancia de un buen descanso para una mejor calidad de vida.
- El Dato: SEGÚN datos de la UNAM, más del 45 por ciento de los adultos en México padecen insomnio. La institución cuenta con la Clínica de Trastornos del Sueño.

Sobre cómo dormir mejor, se aconseja tener una rutina previa al acostarse, evitar la cafeína o el alcohol a altas horas de la noche y crear el ambiente ideal para descansar con plenitud, en un espacio limpio que ofrezca relajación y tranquilidad. Aunque hay varios detalles que puedes tomar en cuenta, hay dos elementos en particular que te ayudarán a mejorar significativamente tu descanso.

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Uno de éstos es elegir un buen colchón en el que puedas recargar tu energía; no es un secreto que si tu cama no se ajusta a ti, dormir en ella puede convertirse en una pesadilla, entre malas posturas e incomodidad.

Un colchón de calidad evita problemas a futuro, como dolores en espalda, cuello o articulaciones generados por una mala postura al dormir, además de que reduce el estrés, el insomnio y las alergias por ácaros. Es por este motivo que invertir en un artículo que se adapte bien a factores como tu edad y peso se convierte en algo vital.
- El Tip: SE RECOMIENDA esperar entre 20 y 60 minutos antes de tender tu cama por la mañana para evitar la proliferación de ácaros.
Otro factor que muchas veces dejamos de lado es la calidad del aire, un detalle que resulta ser clave para un sueño efectivo. Eliminar de tu dormitorio contaminantes, alérgenos y olores aumenta la posibilidad de obtener un sueño reparador que, posteriormente, se convierte en bienestar a nivel general.

Polvo, alérgenos, caspa de mascotas, polen, esporas de moho e incluso compuestos orgánicos volátiles (VOC) son algunos elementos que los purificadores pueden ayudar a desaparecer de tu habitación y de este modo, ofrecerte una calidad del sueño superior. Su uso se hace vital cuando se vive en una ciudad donde hay contaminación, pues así obtienes un refugio para tu bienestar.
Y si lo que te preocupa de utilizar esta máquina es el ruido, ¡tranquilo! La mayoría de los purificadores tienden a ser bastante silenciosos, por lo que aunque no notarás el sonido de la máquina, tu sistema respiratorio y tu ciclo de sueño, sin duda, te agradecerán por el cuidado. Al comprar el producto, debes tomar en cuenta, además de su capacidad de filtración y silencio, que el purificador sea del tamaño adecuado para tu habitación, según lo pequeña o grande que sea.

Cuidar la higiene del sueño implica prestar atención a sutiles detalles que muchas veces pasan desapercibidos. Desde elegir un colchón con el soporte adecuado hasta mantener un aire limpio en la habitación, estos elementos pueden marcar la diferencia entre una noche de descanso superficial y un sueño verdaderamente reparador.
TRASTORNOS
Algunas de las afectaciones más comunes en el sueño.
- Insomnio: problemas para conciliar el sueño o quedarse dormido. Mal que puede ser por varios días.
- Somnolencia: necesidad de dormir involuntariamente de manera frecuente e incontrolable.
- Ronquido: es uno de los más comunes y puede ser alerta para problemas de salud mayores.
- Narcolepsia: periodos de sueño incontrolables o pérdida de la fuerza después de una emoción intensa.
- Sexsomnia: aparición de conductas sexuales durante la fase del sueño profundo. El paciente no recuerda.
- Terrores nocturnos: sensación de temor durante la noche, acompañados de patadas o sonidos con la boca.
- Sonambulismo: movimientos físicos o conductas indeseables o molestas, como levantarse de la cama.

