CON LOS BRAZOS extendidos sobre Río de Janeiro, el monumento cumplió 95 años ayer, convertido en una de las imágenes más reconocibles de Brasil.
Inaugurada en 1931, la escultura corona el cerro del Corcovado, desde donde domina una panorámica de la ciudad y la bahía.
Su construcción representó un desafío por las dimensiones de la figura y las dificultades de trabajar en la cima de una montaña.

Nobel por resolver misterio químico
Realizada con concreto armado,la gran escultura fue recubierta con piezas triangulares de piedra jabón, muchas de ellas preparadas artesanalmente por mujeres.
Con 30 metros de altura, el monumento trascendió su significado religioso para convertirse en símbolo de acogida y paz.
En 2007 fue elegido como una de las Nuevas Siete Maravillas del Mundo, mientras que el paisaje de Río de Janeiro que integra fue reconocido como Patrimonio Mundial de la UNESCO en 2012.

⬇⬇ AQUÍ PUEDES VER LA INFOGRAFÍA COMPLETA ⬇⬇



