Pese al luto, tianguis se instala en Tlahuelilpan

Foto: larazondemexico

En Tlahuelilpan, Hidalgo

Cerca de las 17:30 horas, los comerciantes del tianguis de Tlahuelilpan, Hidalgo, comenzaron a retirar los puestos, la música y los gritos para llamar a los clientes. Poco a poco se iba apagando el murmullo, en un día con ventas regulares para unos y buenas para otros, “como todos los martes”.

Se trata del tianguis principal de la cabecera municipal. Los puestos se instalaron pasadas las 19:00 horas del lunes a la plaza principal, a tan sólo unos metros del Centro Cultural que funge como centro informativo y de atención a quienes siguen buscando a sus familiares, luego de la explosión del viernes pasado, que hasta el momento ha cobrado la vida de 98 personas.

Fueron dos extremos opuestos: por una lado la música y los ciudadanos comprando verduras y degustando alimentos; por otro, el silencio. La carpa donde se sirven alimentos sin costo a los deudos lucía vacía a la 13:00 horas.

A cinco días de ocurridos los hechos, en el Centro Cultural contiguo se informó hasta el cierre de esta edición a los ciudadanos que más de 48 personas seguían hospitalizadas, de las cuales 12 se encontraban en nosocomios de Hidalgo y 36 en los del estado y la Ciudad de México.

Además, de los 68 restos humanos existentes, 15 ya fueron identificados y 14 fueron entregados a sus familiares, además de que la Procuraduría de Justicia hidalguense ha realizado 62 pruebas genéticas de ADN y ha abierto 69 carpetas de investigación.

El Dato: Tlahuelilpan, erigido hace 49 años, tiene como principal actividad económica la agricultura y el comercio. Las zonas de mayor marginalidad están en la periferia.

En tanto, el tianguis, que se extiende por toda la plaza principal, así como sus alrededores, se mantuvieron concurridos, aunque las ventas fueron distintas para los comerciantes.

Estos últimos se mantuvieron al pendiente de las misas de cuerpo presente para las víctimas de la explosión. “Hubo dos (misas), imagínese las que faltan. ¡Estuvo muy feo!”, comentó una comerciante de verduras.

Y es que ante la falta de espacio en el panteón municipal para albergar los restos de todos los fallecidos en el accidente, se logró una permuta entre el gobierno federal y los dueños del terreno, para ampliar el espacio del camposanto.

Aunque prefirió no hacer declaraciones, Jacobo Brito, dueño del terreno donde se ampliará el panteón, perdió a su sobrino Jonathan Josué en la explosión.

Él fue quien lo llevó a la zona donde la gente, intoxicada por el olor a combustible, intentaba llenar garrafones y otros recipientes de la toma. Jacobo se detuvo para hablar con un policía municipal, cuando el ducto ardió.

“La familia está en la mejor disponibilidad y lo está haciendo con la bondad y la cooperación por la tragedia suscitada”, dijo Omar Fuentes, quien dijo ser representante de los Brito.

No obstante, el edil dijo que el dueño no estaba conforme con el terreno ofrecido, un área de cuatro hectáreas cerca de la refinería, el cual era ocupado anteriormente para cultivo, por lo que aún continuaban las negociaciones.

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