“Soy un pésimo neoliberal. Soy un economista de la Cuarta Transformación”, respondió el titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), Édgar Amador, a la senadora priista Carolina Viggiano, cuando ella le reclamó que “hoy es usted un hombre que se dice de izquierda, pero muy conservador y un muy mal neoliberal”, al acusarlo de mantener una baja inversión en infraestructura pese al creciente costo de la deuda pública.
Durante la comparecencia del funcionario en la Cámara alta, defendió que el gobierno de Claudia Sheinbaum ha logrado ampliar el gasto social y en infraestructura, sin necesidad de una reforma fiscal, al tiempo que se mantiene la estabilidad de las finanzas públicas. Descartó también que en el país haya recesión.
- El Dato: Amador Zamora aseguró que la estrategia económica se basa en la cercanía con la población, con políticas que garantizan acceso a educación, empleo justo y pensiones dignas.
“El Humanismo Mexicano es el núcleo del proyecto de la Cuarta Transformación (…) donde la alimentación, la vivienda, la educación, la salud y el salario digno sean un derecho para todo mexicano y mexicana y no un privilegio”, dijo, al abrir su intervención en la tribuna.
Amador subrayó que, en 2025, se destinaron más de un billón de pesos a programas sociales, cifra que, aseguró, ha contribuido a reducir la pobreza. También recordó que, entre 2018 y 2024, “se logró la hazaña de sacar a 13.4 millones de personas de la condición de pobreza”.
De manera particular, destacó que las becas Benito Juárez recibieron 149 mil millones de pesos, “un incremento sustantivo, de 36 por ciento mayor en términos reales a lo ejercido en 2024”.
En el rubro de la salud, añadió, se canalizaron 904 mil millones de pesos al Sistema Nacional de Salud para ampliar cobertura con nuevos hospitales y clínicas.
En infraestructura, informó que se invirtieron más de 850 mil millones de pesos, destinados a trenes de pasajeros, como México-Querétaro y Saltillo-Nuevo Laredo, la línea 4 del Cablebús y 175 proyectos carreteros y rurales.
Aseguró que México ha sabido aprovechar las modificaciones arancelarias de EU, lo que permite mantener la competitividad frente a otros socios comerciales. “Estamos muy contentos de que tengamos un sector productivo muy importante. A pesar de la apreciación del peso, nuestras exportaciones han aumentado y la balanza comercial ha mejorado”, dijo.
El secretario enfatizó que estos incrementos se lograron con disciplina: “Demostramos que cumplir con nuestras metas en materia de desarrollo social es armónico con finanzas públicas sanas y responsables, rompiendo con el paradigma de los gobiernos neoliberales”.
Asimismo, aseguró que la economía mexicana no atraviesa un escenario de recesión, pese a la contracción de 0.9 por ciento en el Índice Global de Actividad Económica (IGAE) durante julio, y afirmó que los indicadores más recientes muestran una recuperación sólida.
“No hay un escenario de recesión ni de estancamiento. Hay un crecimiento más moderado del que habíamos proyectado inicialmente, pero todas las variables y sus determinantes están funcionando en la dirección correcta”, subrayó.
Además, explicó que el retroceso en julio fue un dato previsto, incluso anticipado por los indicadores oportunos publicados por el Inegi. No obstante, subrayó que las cifras de agosto son más alentadoras.
“El indicador para agosto se ve bastante mejor que el de junio; los datos son más sólidos, no sólo en el IGAE, sino también en la balanza comercial y en las ventas de la ANTAD, que tuvieron su mejor incremento en un semestre”, puntualizó.
Uno de los puntos que más defendió fue el apoyo a Pemex. “Por primera vez en doce años, la calificación crediticia de Petróleos Mexicanos ha sido revisada positivamente”, dijo, al atribuirlo a una política de capitalización y reestructuración que redujo su costo de financiamiento.


