Acusan redadas con reconocimiento facial 

Bajo el apartheid de EU, 3 de cada 5 mexicanos

Activistas denuncian que las capturas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas se basan en la apariencia física; temen crecimiento del “antimexicanismo” y discurso de odio

Policía Estatal de Illinois detiene a varias personas tras un enfrentamiento con manifestantes cerca de las instalaciones del ICE, el viernes.
Policía Estatal de Illinois detiene a varias personas tras un enfrentamiento con manifestantes cerca de las instalaciones del ICE, el viernes. Foto: AP

Desde el inicio de la segunda administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tres de cada cinco mexicanos son sujetos de clasismo, racismo y viven en una especie de apartheid, de acuerdo con activistas que consideran que la dinámica de las operaciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), centrada en el reconocimiento facial, es “racismo puro”.

Conchita Walker, activista en el país vecino, señaló que es bien sabido que las autoridades migratorias están usando tecnología de punta para encontrar, detener y deportar a inmigrantes, pero también para identificar a manifestantes supuestamente violentos o a quienes el gobierno considere enemigos.

  • El Dato: La población migrante indocumentada en EU creció en cinco años a aproximadamente 13.7 millones de personas, incluyendo 5 millones 530 mil mexicanos.

Sin embargo, Walker, radicada en Colorado, explicó que las herramientas de reconocimiento facial sólo se aplican en ciertos sectores poblacionales.

“Para las patrullas fronterizas, todos, ya sean guatemaltecos, hondureños, costarricenses, para ellos todos son mexicanos, esto no es nuevo, los estadounidenses tienen un tema con los mexicanos, pero incluso hacer esto es discriminación, hay un caso de un compañero que nació en Estados Unidos, es ciudadano, y en una marcha en Los Ángeles lo detuvieron, el motivo: Parecer mexicano”, dijo

Además, recordó que el pasado fin de semana la comunidad latina se reunió en Washington y en ciudades de todo el país, para asistir a las manifestaciones “No Kings” (“Sin reyes”), en protesta por la dirección del país bajo el régimen del presidente Donald Trump, quien califica estos actos como manifestaciones de “odio a Estados Unidos”.

  • El Tip: Estudio muestra que 45% de los migrantes indocumentados en EU ha vivido allá por más de 20 años y 35% de ellos tiene casa. 

“El único que no ve lo que está ocurriendo es él, la gente salió con sus pancartas de ‘Resiste al fascismo’; había bandas de música, un enorme cartel que la gente podía firmar, con la frase ‘Nosotros, el pueblo’”, acusó. Esta es la tercera movilización masiva desde el regreso de Trump a la Casa Blanca y se produce en el contexto de un cierre del gobierno que ha suspendido programas y servicios federales.

Unas dos mil 600 manifestantes inmigrantes, de los que 60 por ciento se formó por comunidad mexicana, ha llenado lugares como Times Square, en Nueva York, el histórico Boston Commons, Grant Park, en Chicago, Washington D.C. y cientos de espacios públicos más pequeños, donde exigieron un freno a la intimidación y a la violencia por ser de otra nación.

En la nación vecina viven casi 40 millones de personas de nacionalidad mexicana; se concentran mayoritariamente en California y Texas, dijo Camelia Nicoleta Tigau, investigadora, quien informó que en 2024 los mexicanos representaron 32 por ciento de las deportaciones, el más alto entre todas las nacionalidades.

“En EU, el antimexicanismo ha crecido de manera importante y se ha convertido en un discurso agresivo y estructurador de las actitudes políticas que hoy son mayoritarias en la derecha republicana”, dijo la investigadora.

La doctora en ciencias políticas también recordó que, durante el primer día de su segundo mandato, Trump firmó 26 órdenes ejecutivas, algunas específicas para la inmigración. “En 2024, los mexicanos representaron 32 por ciento de las deportaciones desde Estados Unidos, el porcentaje más alto entre todas las nacionalidades”, argumentó.

La población considerada como migrante indocumentada representa 3.3 por ciento en la Unión Americana; 40 por ciento vive en ciudades santuario, que limitan la cooperación con las autoridades federales de inmigración.

Asimismo, la comunidad inmigrante representa 40 por ciento de la fuerza laboral en el sector de la construcción en California y Texas y 41 por ciento en el sector agrícola.

“Se estima que las deportaciones masivas podrían reducir el producto interno bruto de Estados Unidos entre 2.6 y 6.2 por ciento durante las próximas décadas”, señaló.

La activista Walter García Scott de origen mexicano, pero de nacionalidad estadounidense, denunció que desde niña vivió discriminado “por parecer mexicana”.

“Los inmigrantes están denunciando acoso, discriminación e incluso agresiones en todo Estados Unidos, y es que la retórica extrema ha sido amplificada por el propio presidente Donald Trump y su equipo, a través de esta nueva ruta del ICE, de atrapar migrantes solo por reconocimiento facial deja clara una retórica de discriminación y xenofobia”, destacó.

García Scott recordó que el presidente republicano compartió un video racista en las redes sociales, generado por inteligencia artificial, en el que se muestra al líder de la minoría de la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries, con un sombrero y un bigote al estilo mexicano, y al líder de la minoría del Senado, Chuck Schumer, hablando con una voz falsa.

“Jeffries y Schumer se habían reunido con Trump apenas unas horas antes en la Casa Blanca para discutir el inminente cierre del Gobierno. En el video, Schumer aparece defendiendo que los inmigrantes indocumentados obtengan “atención médica gratuita” porque podrían usar sus votos en las próximas elecciones.

Mientras suena música de mariachi de fondo en el video, la falsa voz de Schumer dice: “No hay forma de endulzarlo: a nadie le gustan ya los demócratas”. “Eso es una burla pura”, dijo el ciudadano.

“Nadie quiere ya esta serie de burlas, se volvió un acoso hasta para aquellos que nacieron en este país, pero parecemos mexicanos, y es lo más lógico: nuestros padres fueron migrantes trabajadores y aquí nacimos, somos quienes hemos trabajado esta tierra”, dijo el activista.