Quien, nos informan, llamó la atención de la opinión pública, fue el arzobispo de Guadalajara Francisco Robles Ortega, quien, en una misa de Año Nuevo solicitada por representantes empresariales, lamentó la proliferación del cobro de piso del crimen organizado a negocios, uno de los ilícitos que, si bien ha estado en el foco de atención del Gobierno federal, ha sido de los únicos que no han disminuido entre los delitos de alto impacto que ya comenzaron a caer con la estrategia impulsada por el Gobierno federal y ejecutada, entre otros funcionarios, por el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch. El prelado dedicó la homilía para llamar a todos los actores de la vida pública y privada de México a construir la paz interna, la paz familiar y paz social, ya que, dijo, sólo la unión podrá poner fin a lo que llamó el desafortunado dominio del crimen organizado. “Las autoridades de todos los niveles tienen ese deber para nosotros: el protegernos. Hay que recordárselos”, exhortó el cardenal.

