La Presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, encabezó este domingo el reconocimiento oficial del ejido Nueva Cruz del Palmar, un hecho que, de acuerdo con autoridades federales y comunitarias, representa el fin de un conflicto agrario de décadas entre comunidades otomíes y purépechas de los estados de Querétaro y Guanajuato.
Desde San Miguel de Allende, Guanajuato, la mandataria federal destacó que esta acción forma parte del Plan de Justicia para los Pueblos Indígenas y Afromexicanos, cuyo objetivo es saldar deudas históricas y garantizar certeza jurídica, paz y desarrollo para las comunidades originarias del país.
- El dato: con el Plan de Justicia de los Pueblos Chichimeca y Otomí de Guanajuato y Querétaro, se expropiaron 701 hectáreas para la zona arqueológica “Cañada de la Virgen”.
Asimismo, destacó la importancia del Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social a Pueblos Indígenas y Afromexicanos (FAISPIAM), recurso que, subrayó, se entrega de manera directa a las comunidades originarias y que continuará fortaleciéndose.
A su llegada al evento, la Presidenta Sheinbaum fue recibida por integrantes de la comunidad, quienes realizaron una ceremonia tradicional de limpia, además de acercarse para tomarse fotografías y entregarle diversas peticiones relacionadas con las necesidades locales.
Durante el acto, el presidente del comisariado del ejido Nueva Cruz del Palmar, Israel Ramírez González, agradeció a la mandataria federal los apoyos impulsados en la región, como los programas sociales enfocados en medio ambiente, vivienda y educación. También señaló que la comunidad ha enfrentado durante décadas un problema agrario y que, en el último lustro, éste ha comenzado a resolverse mediante asambleas comunitarias, como parte del Plan de Justicia y Paz implementado en la zona.

- 111 comunidades indígenas chichimecas y otomíes fueron atendidas por el INPI
En su mensaje, la Presidenta recordó las palabras del expresidente Andrés Manuel López Obrador, citadas en su libro Grandeza, donde expresa que es necesario “rendir un tributo permanente de agradecimiento a los pueblos originarios del México antiguo. Gracias a su vocación libertaria, su sabiduría y abnegación, que les permitió no desaparecer ante el exterminio colonizador”.
La mandataria federal también mencionó como pendientes el reconocimiento de sus tierras ancestrales, la solución de conflictos agrarios en comunidades vecinas a Cruz del Palmar, así como la atención y dotación de agua potable.
“Aquí está Efraín Morales, que está tomando notas sobre este tema”, dijo, al referirse a la atención de las demandas hídricas planteadas por las comunidades durante el encuentro.
En el evento, la Presidenta Sheinbaum indicó que se dará continuidad y ampliación a diversos programas sociales federales, como Sembrando Vida, la instalación de gasolineras del Bienestar y la construcción de caminos artesanales.
Sobre este último rubro, anunció que “este año duplicamos el recurso para caminos artesanales en todo el país”, y agregó que también se continuará con los apoyos en vivienda y salud, para atender las solicitudes de las comunidades.

Por su parte, la subdelegada de la comunidad de Cieneguilla, Guanajuato, Nadia Rodríguez Ramírez, expuso que las comunidades indígenas de la región aún enfrentan falta de oportunidades, invisibilización y una severa crisis hídrica, por lo que llamó a la población a defender el medio ambiente y avanzar en el reconocimiento de la autonomía indígena. Además, solicitó que el Plan de Justicia se traduzca en vivienda digna, servicios de salud, caminos, certeza territorial, protección de sitios sagrados y generación de empleos.
La exsenadora, Jesúsa Rodríguez, afirmó que durante los gobiernos de la Cuarta Transformación (4T) se ha impulsado el reconocimiento de los pueblos originarios y destacó que el ejido Nueva Cruz del Palmar es resultado de la conciliación entre comunidades indígenas, como parte de este esfuerzo.
“Tengan por seguro que este Gobierno no descansará hasta que se haga justicia a todos los pueblos originarios que siguen siendo la esencia de nuestro país”, expresó la activista.
Finalmente, el director del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI), Adelfo Regino Montes, resaltó el trabajo interinstitucional para atender las demandas de 111 comunidades indígenas chichimecas y otomíes, que agrupan a 119 mil familias de Guanajuato y Querétaro, en un territorio de 569 hectáreas marcado por un conflicto de más de 80 años, con una inversión total de 793 millones de pesos.


