Apunta a conspiración de México

Promueve Trump texto  de presunto golpe a EU 

Según el derechista Peter Schweizer, el Gobierno de Morena utiliza como “arma política” la migración para influir en elecciones; ya es de los libros más vendidos por Amazon

Portada del libro de Peter Schweizer. Foto: Especial

El presidente Donald Trump se convirtió en uno de los principales promotores de un libro que advierte sobre “un golpe de Estado invisible” contra Estados Unidos, presuntamente organizado por el Gobierno mexicano y su actual partido gobernante, Morena, al “usar como arma política la migración masiva para influir en elecciones y minar la seguridad nacional”.

El libro El golpe invisible: cómo las élites estadounidenses y las potencias extranjeras utilizan la inmigración como arma, de Peter Schweizer, ya se colocó en los primeros ocho lugares de los libros de no ficción más vendidos por Amazon.

La publicación del autor derechista y socio del exestratega político conservador Stephen Bannon, nutre la narrativa antimigrante. En entrevistas en medios conservadores repite su teoría de que el Gobierno mexicano y élites estadounidenses se valen de los inmigrantes como “arma secreta” para cambiar la demografía del país y con ello, transformar a la sociedad y a la política de EU.

  • El Dato: El autor también señala que el expresidente Ernesto Zedillo ha expresado que los migrantes deben inducir cambios en EU.

“México tiene 53 consulados en EU, Reino Unido y China tienen seis y siete, respectivamente (...). Los funcionarios consulares están ocupados apoyando actividades políticas, intentando afectar las elecciones presidenciales. Creo que es inapropiado que el Gobierno mexicano y sus diplomáticos estén involucrados en este tipo de actividad política dentro de EU”, declaró en el programa de entrevistas Takeout de CBS News.

También sugiere que políticos mexicanos hablan abiertamente de “reconquistar” EU, y pone en valor las declaraciones que hizo en febrero de 2023 el senador morenista Gerardo Fernández Noroña, “miembro del parlamento mexicano del partido gobernante, Morena, de la Presidenta Claudia Sheinbaum, (quien) dijo tranquilamente desde el pleno del Congreso de la Unión que California, Texas y Nuevo México eran, entre otras parcelas, ‘territorios ocupados’”.

Destaca que el legislador agregó que México “debería evaluar este despojo y una vez más demandar la recuperación de estos territorios. Estas declaraciones extravagantes ciertamente no dañaron su carrera. De hecho, le ayudaron. Año y medio después, fue electo presidente del Senado mexicano”, acota.

Aunque el autor reconoce que la élite política mexicana ha usado este tipo de retórica sin que necesariamente solicite la reposición de esos territorios, sí busca “el desprendimiento cultural y político del suroeste estadunidense de EU y transformarlo para que parezca civilización mexicana”.

El escritor también cita declaraciones del expresidente Andrés Manuel López Obrador, quien visitó ciudades de EU en febrero de 2017 con el propósito de convocar a inmigrantes mexicanos a oponerse a las políticas antimigrantes promovidas por Donald Trump.

También se refirió a la Presidenta Claudia Sheinbaum y su apoyo a la canción “El himno del migrante”, que ha entonado en su conferencia mañanera.

“Y aunque mi certificado de nacimiento dice americano, soy puro mexicano”, dice la canción, según cita Schweizer con preocupación. “Cambiamos de lugar, pero no de banderas. Yo tengo el verde, blanco y rojo en mis venas”, agrega.

REACCIÓN. Por la tarde, en un comunicado, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) desmintió de manera categórica que la red consular de México en EU haya buscado influir en los procesos políticos internos de ese país, luego de la difusión de versiones en ese sentido.

“En los últimos días han circulado diversas notas en algunos medios de comunicación, sobre supuestas actividades de carácter político propiciadas desde los consulados mexicanos en Estados Unidos. Se trata de falsedades carentes de sustento, que categóricamente negamos y desmentimos”, señaló.

Reiteró que el trabajo consular se apega estrictamente al marco jurídico internacional y al principio de no intervención “y no responde a motivaciones políticas”.