El gobierno de Estados Unidos recordó ayer el 178 aniversario del final de la guerra con México de 1846-1848, una contienda que terminó con la firma del Tratado de GuadalupeHidalgo y la cesión de más de la mitad del territorio que entonces formaba parte de nuestro país.
En el mensaje difundido por la Casa Blanca como parte de su programa histórico América 250, el presidente estadounidense definió el conflicto como una “victoria legendaria” que aseguró el suroeste de EU, reafirmó su soberanía y permitió la expansión del país hacia el Pacífico, según la visión oficial.
La declaración retoma ideas del llamado Destino Manifiesto, la creencia del siglo XIX de que EU estaba “destinado” a expandirse por el continente. Según la versión del gobierno, la guerra comenzó luego de que Texas declarara su independencia de México y unirse a EU, y tras “una emboscada” contra soldados estadounidenses, comenzó el conflicto, que tras una serie de batallas exitosas para las fuerzas de EU, culminó con la captura de la Ciudad de México en septiembre de 1847.
- 525 mil millas cuadradas perdió nuestro país ante EU
“Tras una serie de victorias en los territorios mexicanos de California y Nuevo México, en un triunfo decisivo para la soberanía estadounidense, EU capturó heroicamente la Ciudad de México”, dijo.
El texto también vincula aquel episodio histórico con las prioridades de la administración actual, resaltando esfuerzos para fortalecer la seguridad en la frontera sur y combatir el tráfico de drogas e inmigración ilegal, enmarcados dentro de una política de “Estados Unidos Primero”. En este marco, el presidente Donald Trump también dijo que se ha guiado con dicho acontecimiento para defender su frontera con México.
“Desde que asumí el cargo como el 47 Presidente de Estados Unidos, guiado por nuestra victoria en los campos de batalla de México hace 178 años, no he escatimado esfuerzos para defender nuestra frontera sur contra invasiones, defender el Estado de derecho y proteger nuestra patria de las fuerzas del mal, la violencia y la destrucción.
“Mi administración está deteniendo el flujo de drogas letales que ingresan a nuestro país a través de México, poniendo fin a la invasión de inmigrantes ilegales en nuestra frontera sur y desmantelando las redes narcoterroristas en todo el hemisferio occidental”, dijo Trump.
El texto concluyó que “en este aniversario de una de las primeras demostraciones de poderío militar de nuestra nación, y en particular al celebrar los 250 gloriosos años de la independencia estadounidense, honramos la memoria de los valientes hombres que dieron su vida al servicio de nuestra nación. 178 años después, su legado perdura en nuestra fuerza perdurable, nuestro compromiso con la soberanía y el poder inigualable del espíritu estadounidense”.
La declaración generó polémica, y la reacción de la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ante la declaración de su homólogo de que defiende la frontera sur contra “invasiones, el flujo de drogas y migrantes y persigue redes narcoterroristas”.
“Ya saben cuál es mi opinión: No somos Santa Anna; hay que defender la soberanía siempre”, dijo en conferencia. Y ante la pregunta de si aquí aplica otra vez la Doctrina Estrada, respondió: “Sí, pero la Doctrina Estrada viene después. Fíjense el siglo XIX, lo que fue en México. Sí, por supuesto, en ese sentido “es la soberanía y la autodeterminación de los pueblos)”.



