Asume nuevo mando militar en Culiacán

Prevé García Harfuch ajustes en estrategia de seguridad de Sinaloa

El titular de la SSPC y el gobernador Rubén Rocha Moya encabezan la mesa de paz; la Presidenta Sheinbaum reconoce un repunte de violencia por la división de un grupo criminal

El gobernador Rubén Rocha Moya y el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, ayer.
El gobernador Rubén Rocha Moya y el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, ayer. Foto: Especial

En medio de la búsqueda de los mineros desaparecidos y otros hechos violentos reportados en Sinaloa, el titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Omar García Harfuch, sostuvo una reunión con el gobernador Rubén Rocha Moya, para revisar la estrategia federal en la entidad de manera interinstitucional con la participación de autoridades de los tres órdenes de gobierno.

El encuentro se llevó a cabo en el Palacio de Gobierno en Culiacán, como parte de la sesión de la Mesa de Construcción de la Paz. Fue durante la conferencia matutina de este martes cuando la Presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que el funcionario estaba en la entidad para ajustar la estrategia. “El día de hoy está el secretario de Seguridad en Sinaloa, justamente, Omar García Harfuch está allá, para revisar la estrategia y todo lo que tengamos que hacer”, afirmó.

La mandataria federal sostuvo que los homicidios han mostrado una disminución en los últimos meses y atribuyó el repunte de la violencia a una pugna derivada de la división de un grupo criminal, originada tras la salida de uno de sus jefes hacia Estados Unidos. Además, insistió en que la estrategia federal no apuesta por el enfrentamiento directo, sino por detenciones sustentadas en investigaciones ministeriales y el uso de inteligencia.

“Nuestra política no es el enfrentamiento militar, porque eso ya se probó en México y lo que se generó fue mucha más violencia. Es detención, atención a las causas e inteligencia, mucha inteligencia”, aseveró.

La presencia de García Harfuch en Sinaloa, dijo, también obedece a la necesidad de mantener el control territorial, reducir la producción de drogas a través del desmantelamiento de narcolaboratorios y reforzar la coordinación con Estados Unidos para frenar el tráfico de armas hacia México.

El funcionario visitó el estado para revisar la estrategia federal de seguridad ante el recrudecimiento de la violencia en la entidad. El funcionario participó en el encuentro junto con mandos civiles y de procuración de justicia del estado, retirándose poco después de las 9:30 horas rumbo al aeropuerto.

El gobernador Rubén Rocha Moya agradeció a la Presidenta Claudia Sheinbaum y al secretario García Harfuch, así como al Ejército, Marina, Guardia Nacional y la policía estatal preventiva, por mantener y reforzar la estrategia de seguridad en Sinaloa, lo que da garantía del desarrollo de la vida social y económica del estado.

RELEVO DE MANDO. Por otro lado, el general de División Héctor Ávila Alcocer asumió el mando de la Tercera Región Militar con sede en Mazatlán, circunscripción que abarca los estados de Sinaloa y Durango. La ceremonia de cambio de mando contó con la presencia del gobernador Rubén Rocha Moya y del comandante del Ejército Mexicano, general de División Francisco Javier Leana Ojeda, quien tomó la protesta de ley.

Según las autoridades del estado, el general Ávila Alcocer regresó a Sinaloa tras haber comandado anteriormente la Novena Zona Militar en Culiacán. Su cargo más reciente fue como comandante de la Sexta Región Militar. El mandatario estatal destacó que se trataba de alguien que ya conocía la entidad y expresó satisfacción por su llegada con el grado de general de División.

Al evento asistieron la secretaria general de Gobierno, Yeraldine Bonilla Valverde; el secretario de Seguridad Pública, Oscar Rentería Schazarino; los comandantes de las zonas militares Novena y Décima; autoridades de Durango; representantes de la Marina; y empresarios de ambas entidades.

La revisión de la estrategia ocurrió en un contexto particularmente sensible: un mando policiaco había sido atacado a balazos en Culiacán, y dos diputados de Movimiento Ciudadano fueron víctimas de un ataque armado, encendiendo alertas a nivel federal por el cruce entre violencia criminal y actividad política.